méxico | 18 de Octubre de 2018

En este caso, los tomadores de decisiones serán los ciudadanos, afirma Franco Foto Luis Humberto González

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Arturo Sánchez Jiménez / La Jornada
Ciudad de México, 18 de octubre.- Para decidir acerca de lo que debe hacerse con el aeropuerto de Ciudad de México la ciudadanía requiere de información científica basada en la evidencia, consideran los expertos del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) que ayer presentaron un documento de 14 páginas que, con un lenguaje accesible, sintetiza más de cien estudios y propuestas realizadas en años recientes con el propósito de solucionar la saturación del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM).

El trabajo fue presentado a Javier Jiménez Espriú, designado por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para encabezar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

En conferencia de prensa, el ingeniero Jiménez Espriú dijo que, debido a que el FCCyT es un organismo de científicos sin filiación política ni intereses en la construcción o cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), el documento que elaboraron puede ser considerado el más imparcialque los que han presentado empresarios, grupos de ingenieros, pueblos opositores a la obra o, incluso, a lo que puedan decir los integrantes del próximo gobierno.

El texto, que puede ser consultado en la página de Internet www.foroconsultivo.org.mx, aborda distintos puntos de vista sobre la construcción del NAIM en Texcoco y sobre la alternativa de cancelarlo y utilizar en conjunto el actual aeropuerto y la Base Aérea de Santa Lucía.

El estudio del FCCyT presenta varios temas: viabilidad aeronáutica, costo y financiamiento, impacto ambiental, consumo de agua, drenaje y tipos de suelo, vialidades e impacto social.

Los especialistas trabajaron dos meses para analizar los estudios y elaborar el documento que pretenden sirva de apoyo para quienes decidan participar en la consulta promovida por el presidente electo, que se celebrará del 25 y al 28 de octubre, explicó José Franco, coordinador del FCCyT.

Por medio de diferentes tablas, por ejemplo, se presentan las implicaciones de cada una de las dos opciones que serán sometidas a consulta y se desglosan las características de su ubicación, el estado en que se encuentran, sus principales elementos, las implicaciones y costos que tendría continuar con la construcción en Texcoco y lo que costaría optar por Santa Lucía y el actual aeropuerto.

En el estudio se estima que la primera etapa del NAIM costará 285 mil millones de pesos y estará concluida entre 2020 y 2024, y que para la segunda, que se terminaría en 2069, el costo aún no se ha determinado.

En tanto, se expone que la primera fase de la operación de la Base Aérea de Santa Lucía y el AICM costaría 70 mil 324 millones de pesos, pero aún no se determina si habrá una segunda etapa de este proyecto.

Asimismo, se señala que la cancelación del NAIM costará 100 mil millones de pesos.

Entre las fuentes utilizadas para elaborar el estudio hay informes del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la organización especializada en la investigación para el desarrollo MITRE Corporation, de la Organización de Aviación Civil Internacional, de la Comisión Nacional del Agua, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, del Grupo Aeroportuario de Ciudad de México y del equipo de López Obrador.

José Franco hizo énfasis en que el trabajo del foro no es un estudio sobre la viabilidad de construir el nuevo aeropuerto en Texcoco, ni una propuesta de cancelarlo.

El texto señala que ambas opciones tienen ventajas y desventajas, y que su análisis requiere de una visión integral que considere todos los temas que entran en juego.

Se especifica que debido a que el proyecto del aeropuerto de Santa Lucía se encuentra en un estado inicial de planeación y el de Texcoco está en construcción, hay una gran diferencia en la cantidad de información disponible para cada caso.

“A pesar de esta limitación, se ofrece una comparación en todos los puntos donde es posible hacerlo.

El valor del documento es que incluye todos los aspectos relevantes sobre el tema, señaló Liliana Estrada, de la oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión –operada por el FCCyT– y directora del trabajo. Agregó que en el texto se procuró pasar de conceptos técnicos y complejos a un lenguaje comprensible para el público en general.

Señaló que el trabajo se entrega hasta este momento por lo complejo del análisis que se llevó a cabo.

Es la primera vez que el foro –organismo asesor de la Presidencia de la República y del Congreso– realiza un trabajo dirigido expresamente a la ciudadanía. Franco señaló que los trabajos del FCCyT están siempre destinados a los tomadores de decisiones. Y en el caso del aeropuerto, los ciudadanos serán los tomadores de decisiones.

A su vez, Jiménez Espriú agradeció al foro el trabajo realizado. Apuntó que hay una gran cantidad de información respecto del aeropuerto y que el próximo gobierno ha optado por intentar despolitizar la decisión. Pero no es tan sencillo, la imparcialidad no es fácil. Yo no he sido imparcial ni en el futbol, pero debemos tener esa posición, ver qué es lo mejor para la nación y recabar toda la información.

Al preguntarle si es ético dar por perdidos los 100 mil millones que se ha estimado que costaría cancelar la construcción del NAICM, Jiménez Espriú dijo que no se puede plantear el asunto como algo tan simple.

Nosotros hemos considerado ese monto desde el principio y está incluido en nuestras estimaciones de utilizar la base de Santa Lucía y el AICM en vez de construir el aeropuerto en Texcoco. Preguntaría si es ético destinar 300 mil millones de pesos a resolver la situación de un aeropuerto y no a la saturación de los hospitales públicos, por ejemplo, manifestó.

Señaló que si se determina parar el proyecto de Texcoco, vamos a honrar los contratos y compromisos financieros que se tienen con absoluta honestidad.

Jiménez Espriú rechazó que sea ilegal la consulta sobre el nuevo aeropuerto, ya que está dentro de las facultades del gobierno entrante. Dijo que este ejercicio tendrá un peso del ciento por ciento, y lo que diga es lo que se va a hacer.

No le vamos a echar la culpa a la consulta, sino que la decisión que adopte la ciudadanía mediante este ejercicio la hará suya el presidente electo López Obrador y la va a resolver de la mejor manera.”