cultura | 18 de Octubre de 2018

La finalidad es ‘‘ofrecer oportunidades a chicos y chicas que carecen de éstas, aunque poseen gran talento, sobre todo en el Caribe colombiano con su herencia afromestiza, y la danza y la música son parte de la cultura. Foto cortesía Compañía Cuerpo de Indias/El Colegio del Cuerpo/Cenart

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Merry MacMasters y Reyes Martínez / La Jornada
Ciudad de México, 18 de octubre.- Tres son las coreografías que Álvaro Restrepo y la Compañía Cuerpo de Indias de Colombia traen a México Negra/Anger, Sacrifixio: la consagración de la pazy la pieza en proceso Animal family.

La danza, como el arte, es una herramienta potente para ‘‘recuperar el valor sagrado de la vida” en ese lugar donde acontece: nuestro cuerpo; el tema tiene pertinencia incontestable en un país como Colombia, que lo ha tratado con tanta violencia, sostiene el coreógrafo Álvaro Restrepo.

El fundador del Colegio del Cuerpo escenifica aquí su más reciente pieza: el oratorio coreográfico Sacrifixio, en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque (Reforma y Campo Marte, estación Auditorio del Metro), el 20 y 21 de octubre; propone que ‘‘más allá del espectáculo, la cuestión estética o el entretenimiento, el espectador se conecte con lo más sagrado que tiene el ser humano, pues el arte es una forma de espiritualidad”.

El montaje reunirá, en la edición 46 del Festival Internacional Cervantino, más de 20 bailarines y 28 voces en coro en una ‘‘ambiciosa propuesta por el tema: la búsqueda de la paz, algo que nos toca profundamente en Colombia, México y el mundo”, destaca Restrepo.

‘‘Ese anhelo legítimo de nuestros dos pueblos por lograr la serenidad, la cordura y la fraternidad es algo que nos une porque hemos sufrido mucho. Colombia trata de detener una guerra fratricida de más de 50 años, una guerra civil no declarada y México tiene otro problema pero hay un momento de esperanza con el nuevo gobierno.”

Oportunidades a los jóvenes

Restrepo adelanta que Sacrifixio tiene importantes momentos musicales, dirigidos por Luis Díaz Hérodier: el primero es un Stabat Mater del francés Marc-Antoine Charpentier, ‘‘especie de plegaria de la virgen al lado de la cruz frente a su hijo muerto y es una metáfora de cómo nuestro país y nuestro mundo están sumidos en un laberinto”; con la participación de la afrocolombiana Rosalba Martínez de García, cantaora del género espiritual Alabados del Pacífico colombiano, y de la actriz Rosario Jaramillo, quien leerá un texto de la afroestadunidense Maya Angelou.

En la segunda parte, el coro Harmonia Vocalis interpretará Hanac Pachap Cussicuinin, el primer ejemplo de polifonía en el Nuevo Mundo: un canto a la Virgen en quechua. Para la tercera parte se tocará la pieza compuesta ex profesopor el mexicano Samuel Zyman.

La obra de Zyman para coro y percusiones ‘‘reúne dos frases: una especie de mantra con ‘Basta ya’, que tituló el informe de memoria histórica sobre la guerra en Colombia; la frase del segundo movimiento viene el pensamiento de los cherokees, que tenían una sola palabra para las nociones de paz y de ley: la paz será la ley. También hay un texto del poeta canadiense Leonard Cohen: Amén”.

Restrepo sintetiza: ‘‘Hay una catarsis, algún tipo de fuerza ceremonial que se traduce en la obra que es profundamente conmovedora. Tiene un gran trasfondo religioso en el sentido de la búsqueda del amor y la reconciliación. La espiritualidad y el deseo de trascendencia es lo que anima todas las imágenes de la pieza”.

El artista desarrolla una agenda formativa y de intercambios con instituciones mexicanas. Hoy presenta el resultado de una colaboración con el Centro Nacional de las Artes (Cenart), en el teatro Raúl Flores Canelo (Río Churubusco, esquina calzada de Tlalpan, colonia Country Club, estación General Anaya del Metro): monta a las 19 horas Negra/Anger, homenaje escénico a la artista afroestadunidense Nina Simone, con la participación de 21 bailarines mexicanos.

Los días 22 y 23, con apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes, en el Foro La Caja (San Fernando 14, colonia Guerrero), presentará una obra que está en proceso: Animal family.

Las tres piezas tienen mucho que ver con la naturaleza de El Colegio del Cuerpo, espacio cultural y educativo fundado en 1997 en Cartagena de Indias por Álvaro Restrepo y Marie France Delieuvin.

La finalidad es ‘‘ofrecer oportunidades a chicos y chicas que carecen de éstas, aunque poseen gran talento, sobre todo en el Caribe colombiano con su herencia afromestiza, y la danza y la música son parte de la cultura. También, recordar a la sociedad que no puede negar opciones a sus jóvenes’’, explica Restrepo en entrevista con La Jornada.

‘‘El arte tiene el poder de volvernos más creativos, intuitivos y perceptivos. Lucho mucho para que se entienda que la educación necesita incluir el arte como área esencial del conocimiento y no una actividad complementaria”, concluye.