Baja California | 18 de Septiembre de 2019

 El propuesto director general de la CESPT, Rigoberto Laborín Valdez
El propuesto director general de la CESPT, Rigoberto Laborín Valdez Foto Equipo del gobernador electo Jaime Bonilla

Por

Por 

Redacción

Tijuana, 18 de septiembre .- Durante los primeros 90 días del próximo gobierno de Jaime Bonilla se podría acabar con el desabasto de agua en Tijuana y Playas de Rosarito. La promesa de la próxima administración es tener al 100 % operando el bombeo del Acueducto Mexicali-Tijuana, saneamiento de aguas residuales que escurren a las playas, suministro de agua al Plantel UABC-Playas de Rosarito.

Supuestamente, la CESPT tendrá un manejo responsable y eficiente, dejará de ser “caja chica” de gobernantes en turno y refugio de “aviadores” o “consentidos”, dijo el propuesto director general de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana: Rigoberto Laborín Valdez.

Laborín Valdez dice que la próxima administración estatal “podrá hacer una labor digna con la planeación y la experiencia que tengo, daremos resultados muy rápido”. No pasa por alto el prolongado abandono en obras y mantenimiento del Acueducto Río Colorado-Mexicali-Tijuana, intencionado para justificar las inversiones en plantas desaladoras en las costas de Baja California, que “no son el diablo”, pero serán analizadas como fuentes alternas.

Los siguientes compromisos principales para los primeros 90 días de su ejercicio, a partir del 1 de noviembre:
• Tener al 100 % operando el bombeo del Acueducto Mexicali-Tijuana.
• Saneamiento de aguas residuales que escurren a las playas.
• Resolver el suministro de agua al Plantel UABC-Playas de Rosarito.
• Depurar cobranza y cartera vencida; no al “borrón y cuenta nueva”.
• Reconocer y estimular el esfuerzo y la dedicación del personal.
• Devolver a la CESPT el prestigio de excelencia administrativa y operativa.
• Preparar la paraestatal para cuando se decida entregarla al municipio.

“El acueducto curiosamente quedó descuidado en los pasados 6 años, de una manera impresionante, siendo la única fuente de agua potable de la ciudad; hay pozos en la mesa arenosa y han sido vandalizados y la atención que se le ha dado fue casi nula”, lo que se interpreta como una forma de justificar los proyectos de las desaladoras bajo el esquema de las Asociaciones Públicas Privadas (APPs).

“El acueducto está deteriorado y hay bombas en mal estado”, enfatizó, “… realmente es sorprendente ver equipos de bombeo y otros, en muy malas condiciones, cuando dependemos únicamente de esa fuente de agua, la del Acueducto Río Colorado; esto nos hace pensar en buscar otras alternativas en un futuro. Dependemos de comprarle agua a agricultores de Mexicali, y ¿por qué no? pensar en la desalación como una alternativa en futuro…”.

Como factores en contra, dijo que se pierde mucho volumen, un aproximado al 20% de agua en las redes de distribución por el deterioro en las tuberías, conexiones y medidores, pero más grave es el descuido de los ciudadanos que, por costumbres arraigadas, incurren en el “aguachicoleo”, agravado por la negativa a pagar el consumo del vital líquido, sin considerar que “el agua es gratis, pero lo que cuesta es traerla desde Mexicali”, por el acueducto que actualmente está en malas condiciones y requiere de renovación de bombas en la Planta Cero, al pie de La Rumorosa.

Laborín Valdez señaló los altos gastos en electricidad que la CESPT paga a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). “…El último recibo fue de 120 millones de pesos en luz. Se alegran cuando recaban esa cantidad, porque les garantiza que tendrán electricidad para seguir operando. No puede ser que dependamos de una sola fuente de energía eléctrica”. Buscarán fuentes alternativas, ya sea con una hidroeléctrica (a largo plazo) o generadores propios de ciclo combinado.

Sondeo

Recientemente se presentó una iniciativa de ley para que el gobierno estatal norme el transporte público, otorgue concesiones y fije las tarifas máximas. ¿Está de acuerdo en que se les quite a los municipios?