espectáculos | 18 de Agosto de 2019

En la imagen, los directores Fabián Hofman, de EsCine; Abel Muñoz, de Pulsar; Iria Gómez Concheiro, de Altos Estudios Cinematográficos; Gabriel Rodríguez, investigador de la UNAM, y Carlos Bonfil, crítico de cine. Foto Sergio Raúl López / La Jornada

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Sergio Raúl López / La Jornada
Ciudad de México, 18 de agosto.- Más que escribir sobre la materia fílmica, las escuelas superiores que ofrecen estudios cinematográficos, de comunicación o de campos similares deben aprender a cuestionarla. Este aserto no abarca sólo las imágenes en movimiento; asimismo, contempla las estructuras de poder –económico, político, cultural– en las que se encuentran insertos, propone el investigador y editor Abel Muñoz Hénonin. 

“Los grandes momentos de la historia del cine siempre han venido acompañados por procesos críticos –la industria alemana en los años 20, el cine soviético del montaje, la Nueva Ola Francesa, el cine soviético de los años 50 a los 80, el cine estadunidense de la década de 1970–. 

“Que los chicos que estudian cine se pongan a pensar con calma y objetividad sobre el cine debe generar ideas que no sólo se hablen sino que también se filmen”, añade Muñoz Hénonin. 

Luego de dirigir, desde 2012, la revista Icónica –medio impreso generado en el seno de la Cineteca Nacional en ese año, que se mantiene independiente y electrónico desde 2015–, ahora es el codirector de la naciente publicación semestral Pulsar, junto con la cineasta Iria Gómez Concheiro, cuyo primer número, con el tema Futuros del cine iberoamericano, se encuentra disponible desde el 31 de julio pasado. 

Este naciente medio especializado es impulsado desde la Escuela Superior de Cine (EsCine), de la productora Mantarraya, donde Muñoz Hénonin imparte distintas materias y Gómez Concheiro dirige la sección Altos Estudios Cinematográficos, incluye los textos ganadores de su primera convocatoria, elegidos por tres dictaminadores: el crítico de La Jornada y ensayista Carlos Bonfil; el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, Gabriel Rodríguez Álvarez, y por Irira Gómez Concheiro. 

Colaboraciones internacionales 

Tras publicar una convocatoria para Iberoamérica y el Caribe francés, se recibieron alrededor de 70 textos, de los cuales se eligieron 19 que se publican en este número de apertura, que provienen sobre todo de México, Chile y Argentina, si bien también recibieron trabajos de Colombia, Estados Unidos y Puerto Rico, informa Muñoz Hénonin, quien advierte que la selección implicaba un reto especial: dar identidad a la revista por medio de la selección, además de otorgar tres premios: para La mirada queer de Marco Berger, del mexicano Israel León Fájer, en la categoría de ensayo nivel posgrado/academia; Notas sobre montaje y política a propósito de Araya, del chileno Miguel Ángel Gutiérrez, en la categoría ensayo, nivel licenciatura, y Mapa las imágenes se rebelan contra mí, de la guatemalteca Andrea Carolina Estrada Rodríguez y del mexicano Jorge Posada, en la categoría crítica, nivel licenciatura. 

También se buscó editar una revista de “lectura fácil pero no banal”, en la que los académicos no se eligen sólo por su fama, “sino que se cuestionan”, y en la que la argumentación tiene un papel muy relevante: “Me parece que empezamos bastante bien”. 

El título de este número de arranque es un pretexto para que cupiera la mayor cantidad de textos posibles. Si acaso procurara una conclusión, para Muñoz Hénonin es que no hay que preocuparse por el futuro del cine de la región: “Está muy vivo, es muy amplio e interesante. El presente del cine o los cines iberoamericanos garantiza su futuro”. 

Una de las características que podrían darle la relevancia que sus responsables buscan es que Pulsar tenga rigor. “Me refiero a rigor como seriedad en la argumentación y en la investigación, no como rigidez. Por eso en las bases especificamos que los textos tienen que ser fáciles de leer, con un lenguaje más periodístico que académico: queremos que lo mejor del rigor de la academia sirva para la discusión pública. Las universidades se han convertido en ámbitos relativamente cerrados, pero no tienen que serlo. Son espacios ideales para pensar, no tenemos por qué dejar las ideas dentro de las aulas”. 

Como publicación semestral, Pulsar permite que los textos se escriban y revisen con paciencia antes de postularse para su publicación y al ser en línea, puede ocuparse de asuntos coyunturales por la inmediatez y la posible viralidad de las redes sociales, además de no requerir financiamiento externo al ser publicada por una institución educativa, “hace que la revista no requiera y que pueda pasar de largo de las modas generadoras de clics. Esperamos que conforme la revista se vaya asentando se convierta en referente para pensar nuestro cine. No hay otro lugar especializado con las características de ‘Pulsar’, así que tiene la posibilidad de ser el espacio para una discusión urgente”, finaliza el editor. 

Simultáneo a la salida de este ejemplar, se abrió la convocatoria para presentar ensayos y críticas a su segundo número, con el tema Rostros de Iberoamérica. La fecha máxima para presentar trabajos será el 30 de septiembre. 

La revista puede consultarse en su sitio electrónico http://pulsar.escine.mx.