Chihuahua | 18 de Agosto de 2018

Los magistrados del Tribunal Electoral de Nuevo León, de izquierda a derecha, Carlos César Leal, Gastón Julián Enríquez, y Jesús Eduardo Bautista, durante la sesión de ayer, en la que otorgaron el triunfo al PRI en dos municipios. Foto Érick Muñiz / La Jornada

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Érick Muñiz / La Jornada

Monterrey, Nl., 18 de agosto.- El Tribunal Estatal Electoral (TEE) otorgó al PRI el triunfo en las alcaldías de Monterrey y Guadalupe, los dos municipios más poblados de Nuevo León, que en primera instancia habían sido ganados por el PAN. El fallo fue calificado de "un robo" por los panistas, y el senador Raúl Gracia, afuera del edificio del TEE, gritó "rateros" y "ladrones" a los militantes del tricolor; incluso, se hizo de palabras y empujó a Héctor Gutiérrez de la Garza, secretario de organización del CEN del PRI.

Los priistas aseguraron en rueda de prensa que "ganó la legalidad y la justicia", pues señalaron que las anomalías cometidas por sus contrincantes del blanquiazul fueron "graves e irrefutables".

En una sesión de 90 minutos, los tres magistrados del TEE, Gastón Julián Enríquez, Jesús Eduardo Bautista y Carlos César Leal, consideraron que las 12 impugnaciones presentadas en Monterrey y las ocho en Guadalupe eran suficientes para modificar los resultados. Dieron a las comisiones electorales municipales tres días para revocar las constancias de mayoría a los panistas y entregarla a los priistas.

En los comicios del 1 de julio, el candidato del PAN a la alcaldía de Monterrey, Felipe de Jesús Cantú Rodríguez, obtuvo 153 mil 53 sufragios y el priista Adrián de la Garza, quien busca la relección, tuvo 148 mil 356. En el municipio conurbado de Guadalupe, el abanderado blanquiazul, Pedro Garza, logró 75 mil 325 sufragios y 69 mil 744 la aspirante del tricolor, Cristina Díaz.

En una improvisada rueda de prensa en las escalinatas del TEE, dirigentes del PAN en el estado y los municipios, así como los candidatos, señalaron que recurrirán ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para intentar revocar la sentencia del órgano local.

Así, aunque parecía que el PRI de Nuevo León estaba muerto después de la elección de 1 de julio, revivió, pues tanto en la elección para municipios y para diputados locales ha recuperado espacios.

Respecto de la legislatura estatal, luego de la jornada electoral, el PRI pasó a ser parte de la "chiquillada" con apenas dos diputados electos, más cuatro por la vía plurinominal.

Sin embargo, después de una polémica decisión, el TEE, basado en el principio de la sobrerrepresentatividad, le otorgó otras dos curules, la cuales quitó a la coalición Juntos Haremos Historia, que encabeza Morena. Con este ajuste, el PRI se posiciona ahora como la segunda fuerza del Congreso, desplazando a la coalición morenista; en primer lugar está el PAN.

Panistas y priistas se acusaron de presionar y manipular a los magistrados del TEE para que el fallo les fuera favorable y aunque no presentaron pruebas, se generaron suspicacias luego de que el miércoles pasado el órgano canceló de última hora la sesión en la que daría el fallo sobre ambos municipios.

Para Luis Vargas, representante legal del PRI en la elección por Monterrey, las "presiones" del PAN provienen del senador Raúl Gracia, quien aseguró que si se cancelaba el triunfo del blanquiazul en dichos ayuntamientos, demandarán penalmente a los tres magistrados.

"Puedo decir que un senador, el panista Raúl Gracia y el diputado del mismo partido Hernán Salinas fueron a ver a los magistrados, ¡y qué casualidad que días después se suspende la sesión!", afirmó Vargas.

Por su parte, el senador Gracia, quien preside la corriente panista más fuerte en Nuevo León, negó la acusación. "Son patadas de ahogado de los priístas. ¿Con qué cara hacen acusaciones si ellos metieron mano en las diputaciones? Acomodaron todo a su conveniencia", acusó.

Mauro Guerra, dirigente estatal del PAN, señaló que ven "mano negra" del TEE y consideró un robo el fallo. "Vamos a interponer una denuncia penal, un juicio político… lo que sea necesario. No vamos a permitir que el PRI intente robar lo que los ciudadanos ya decidieron en Monterrey y Guadalupe", advirtió.

En tanto, el candidato panista a edil de Monterrey, De Jesús Cantú, puntualizó: "No aceptamos que con billetes puedan resolver en la mesa lo que se resolvió en las urnas. No vamos a permitir este robo".

Mientras, el presidente del TEE, Gastón Julián Enríquez, defendió el veredicto, y dijo que está totalmente apegado a derecho. Subrayó que los tres magistrados siguieron los criterios establecidos en este tribunal, en diversos asuntos.

"Decidimos que se debían eliminar por completo las casillas en las que no hubiese certeza respecto al resultado y solamente tomar en consideración aquellas que estuvieran de una manera inmaculadas", sostuvo.

En 1995, Monterrey tuvo un alcalde que, oficialmente perdió en las urnas, pero obtuvo el triunfo en los tribunales. El panista Jesús Hinojosa le arrebató la municipalidad al priista Jorge Manjarrez, quien ya tenía su constancia de mayoría.