méxico | 18 de Junio de 2017

Mina ubicada en Coahuila, en imagen de archivo. Foto Alberto Puente

Por

Por 

Patricia Muñoz Ríos, La Jornada

Ciudad de México, 18 de junio.- En condiciones precarias para laborar, en una situación insalubre y de gran riesgo, sin ninguna prestación, ni seguridad, mucho menos equipo o capacitación, a los niños mineros de la región de Coahuila que trabajan fundamentalmente en pozos de carbón, les pagan de 50 a 80 pesos por tonelada extraída limpia del material, cuando el costo comercial promedio del mismo está por arriba de los mil pesos.

Además, la mayor parte del carbón es vendido por los pequeños productores a la Comisión Federal de Electricidad (CRFE), y obtienen una ganancia arriba del 900 por ciento.

Una investigación realizada por la Organización Familia Pasta de Conchos, indica que un gran número de menores laboran como mineros en la región carbonífera de Coahuila, sobre todo en regiones como Sabinas, Múzquiz y Palau. No obstante no hay registro ni siquiera cerca del número de estos niños, ya que su trabajo es ocultado por quienes los contratan.

No obstante es una práctica común que esta región, los mineros empiecen en el oficio siendo menores de edad, muchas minas los contratan en esta condición, pagándoles un 70 por ciento del salario que les otorgan a los otros trabajadores, sin registrarlos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social y poniéndolos en las áreas más arriesgas y deplorables, indica el informe.

Esta Organización indicó que fue la primera en interponer una denuncia por el trabajo infantil en las minas, ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuando en el siniestro del 2009 del pocito Ferber salió a la luz que varios niños estaban laborando en la misma.

Al señalar las condiciones en que se da este trabajo infantil, expuso que es demandada esta mano de obra para reducir los costos de producción; además debido a su condición de baja estatura son utilizados para realizar trabajo en espacios estrechos.

Para la Familia Pasta de Conchos, hay una doble condición de injusticia para estos menores, ya que la pobreza los empuja a aceptar estas condiciones, y este trabajo les trunca todas las expectativas de poder salir de su situación económica precaria, ya que no estudian, y la mayoría de esta mano de obra “barata” deambula de pocito en pocito, hasta que logra colocarse en una mina, pero sin contar con ninguna capacitación .

Expuso además que las inspecciones de la Secretaría del Trabajo, además que son escasas, la mayoría de ellas son detectadas por los productores, “por lo que rara vez encuentra a un menor laborando en estas condiciones”. El único dato oficial que se tiene sobre estos trabajadores es que en México de los millones de niños que laboran, al menos 600 mil estarían en el ramo de agricultura, minería y otras actividades productivas peligrosas.

En su página de esta organización se estableció incluso una sección denomina Carbón Rojo, en la que enlista a empresas clandestina, ilegales o que aun siendo legales, ponen en riesgo la salud y la integridad física de los mineros del carbón para obtener un mayor margen de ganancias. Entre ellas, muchas utilizan la mano de obra infantil y otra parte importante tiene récord de trabajadores muertos o mutilados en accidentes.

Sondeo

¿La polémica generada por la salida de Margarita Zavala del PAN influirá en el resultado de las elecciones de 2018?