Baja California | 18 de Junio de 2017

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tijuana, César Romeo Sauceda. Foto Alberto Elenes

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Alberto Elenes

Tijuana, 17 de junio.- La industria de la construcción padece en este primer semestre del 2017 "la peor crisis" de los últimos cinco años, declaró el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tijuana, César Romeo Sauceda.

El líder de los constructores argumentó que en este año, sus agremiados han padecido del retraso de obras, ausencia de nuevas licitaciones, además de que los recursos federales, reducido hasta un 50 por ciento en los últimos dos años- no han llegado ni a los gobiernos municipales, ni estatales.

“La verdad es que son tiempos difíciles para el sector de la construcción; la devaluación o la inestabilidad de la moneda es un tema que nos afecta”, precisó el empresario.

Otro de los factores que se suman a esta crisis, dijo, son las políticas asumidas por el gobierno de Estados Unidos, que encabeza el presidente Donald Trump.

“El inversionista empezó a ser cauteloso con esa inversión (en el país), porque no sabía que va a pasar con la nueva relación comercial con el gobierno de Estados Unidos”, refirió. 

La caída, comparada con el 2015 cuando los gobiernos tanto estatal como municipales anunciaban inversiones por alrededor 5 mil millones de pesos, es tal, dijo, que para este 2017 la inversión anunciada a principios del año es de 800 millones de pesos con posibilidad de crecer hasta los dos mil millones de pesos.

No obstante, destacó que lo que ha mantenido equilibrada a esta industria, ha sido la inversión privada que se hace en la Zona Metropolitana conformada por Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, “pero esa inversión privada depende también de infraestructura”, indicó.

En el caso de Tijuana, agregó, se plantea cada vez más complicado construir más edificios verticales, más centros comerciales, debido a que “la necesidad de infraestructura de agua, de drenaje, de servicios para darle viabilidad a esos nuevos desarrollos empieza a ser limitada por la falta de inversión”.

Finalmente, aunque la proyección para el segundo semestre del año no es muy alentadora ante lo crítico de las condiciones actuales, confió en que existe la esperanza de que las cosas puedan cambiar.