mundo | 18 de Enero de 2019

De los 969 centroamericanos que ingresaron al país, 739 son varones, y 230, mujeres; hay 145 niños y adolescentes. Son de Honduras 788, 155 de El Salvador, 39 de Guatemala y nueve de Nicaragua. Foto Víctor Camacho / archivo La Jornada

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Elio Henríque / La Jornada

San Cristóbal de Las Casas, Chis., 18 de enero.- La directora general de Control y Verificación Migratoria del Instituto Nacional de Migración (Inami), Ana Laura Martínez de Lara, informó que 969 migrantes centroamericanos de una nueva caravana ingresaron a México ayer de manera regular para solicitar la entrega de una tarjeta por razones humanitarias.

"Se están formando, nos están manifestando que vienen en la caravana y se les está poniendo una pulsera con la que iniciamos una primera etapa de registro, a fin de tener una información principal con su nombre, nacionalidad, edad y sexo", aseguró anoche en rueda de prensa en Ciudad Hidalgo, situada en la frontera con Guatemala.

Añadió que "posteriormente, el Inami, que habilitó el equipo necesario para poder darles una atención rápida y expedita, les podrá entregar la tarjeta en un máximo de cinco días".

Aclaró que lo anterior "no implica que nosotros estemos omitiendo el cumplimiento de la norma, se está dando seguimiento puntual. Lo que sí se hizo fue reforzar el equipo, pues hay gran número de personas totalmente capacitadas para dar este servicio y están acreditadas para poder firmar y otorgar estos dictámenes".

Martínez de Lara señaló que las comisiones Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) "nos están apoyando, y tenemos la presencia de organizaciones de la sociedad civil que están observando y brindando la ayuda".

Sostuvo que "el principal motor que tenemos que considerar es respetar ante todo los derechos humanos de las personas. Esta tarjeta da la opción de que los migrantes puedan ingresar de una forma regulada y legal a nuestro país, y ya ellos decidirán si se quedan a trabajar, pues habrá programas de empleo que ya se ofrecerán en este momento; ya se están instalando en el albergue. Se les va a apoyar con programas laborales para que puedan acceder a ellos. Es una excepción sólo para esta caravana".

Precisó que de los 969 centroamericanos, 739 son varones, y 230, mujeres. Hay 145 niños y adolescentes. Son de Honduras 788, 155 de El Salvador, 39 de Guatemala y nueve de Nicaragua.

Por separado, el integrante de una organización no gubernamental que pidió el anonimato aseguró que alrededor de 300 centroamericanos de la nueva caravana que ingresaron entre miércoles y jueves en pequeños grupos en balsas por el río Suchiate, que divide a México con Guatemala, se encuentran ya en Tapachula.

"Estas personas ya tienen experiencia porque vinieron en caravanas anteriores, pero regresaron voluntariamente a Honduras porque no pudieron pasar a Estados Unidos", explicó. Agregó que "todos ellos entraron sin documentos; nadie se registró porque saben que si el gobierno de México toma sus datos, las autoridades de Estados Unidos tendrán también esa información. La mayoría de los que vienen buscarán entrar sin documentos, como en las caravanas pasadas".

Desde el mediodía de este jueves cientos de migrantes se formaron en el puente para tramitar su ingreso legal ante las autoridades migratorias. A diferencia de cuando arribaron las columnas anteriores, cuando el gobierno mexicano colocó cientos de policías, las instalaciones operaron con normalidad y los vehículos y personas cruzaron entre México y Guatemala sin problemas.

Los centroamericanos se formaron luego de que funcionarios del Inami llegaron al parque de Tecún Umán, Guatemala, la mañana de ayer para informarles acerca de la política migratoria del nuevo gobierno federal y de la decisión de darles una tarjeta de visitante por razones humanitarias a quienes ingresen de manera regular. El anuncio provocó aplausos de los migrantes, algunos de los cuales destacaron la diferencia con la administración federal pasada, que los recibió con policías y gases lacrimógenos.

Algunos migrantes a quienes les colocaron los aros en la muñeca regresaron a Tecún Umán, debido a que el albergue del lado mexicano todavía no estaba listo en su totalidad. En esa misma ciudad guatemalteca que colinda con México, se encuentran cientos de centroamericanos esperando cruzar México de manera legal o por el río.