mundo | 18 de Enero de 2019

Intel, Bayer, Continental, Volkswagen, Sanofi, Kimberly Clark, Industrial Minera México, Honeywell y Nissan, entre otras, también recibieron "ayuda" para diversos proyectos. Foto José Carlo González / archivo La Jornada  

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Arturo Sánchez Jiménez y Laura Poy Solano / La Jornada

Ciudad de México, 18 de enero.- Entre 2009 y 2017, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) destinó recursos públicos a fondo perdido por más de 24 mil 448 millones de pesos a empresas mediante el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI). De estos, 30 por ciento, es decir, 7 mil 367 millones de pesos, fueron para 512 empresas grandes y trasnacionales.

Las reglas de operación del PEI abren la participación a micro, medianas y grandes empresas. En el listado de beneficiarios del programa se encuentran compañías cuya matriz está en otros países, como las estadunidenses Ford, General Motors, IBM, Intel y Monsanto, las alemanas Bayer, Continental y Volkswagen, la francesa Sanofi o la japonesa Nissan.

En días recientes, la directora general del Conacyt, Elena Álvarez-Buylla Roces, afirmó que en el sexenio pasado se transfirieron cerca de 50 mil millones de pesos a empresas para realizar proyectos de investigación. Explicó que no solo fue a través del PEI, sino también de otros rubros como becas y diversos fondos.

El Conacyt estableció en 2009 el PEI, que es un instrumento mediante el cual se destinan recursos a las empresas para fomentar en ellas la inversión en proyectos de innovación tecnológica, que se traduzcan en oportunidades de negocio, de acuerdo con el Libro Blanco del programa.

La política que antecedió al PEI fue el Programa de Estímulos Fiscales a la Investigación y Desarrollo de Tecnología (Efidt), cuya finalidad era impulsar la inversión en actividades de investigación, desarrollo tecnológico e innovación en las empresas. Operaba como un crédito fiscal que permitía a inversionistas privados deducir impuestos si invertían en investigación científica y tecnológica. Pero tras ocho años de operación, se detectaron abusos y fallas que llevaron a su sustitución.

Desde su restructuración, a través del PEI se apoyaron con recursos públicos 5 mil 969 proyectos. Para ser beneficiario del programa, las empresas podían presentar una o varias investigaciones con el compromiso de contribuir al financiamiento de las mismas con un porcentaje adicional al subsidio que le daba el gobierno. Podían realizar los desarrollos tecnológicos de manera individual o vincularse a universidades y centros de investigación públicos o privados.

Entre los que se buscaba por el PEI estaba la generación de nuevos o mejorados productos, procesos y servicios; la incorporación de recursos humanos especializados y capacitados por las empresas. En el mediano y largo plazos se esperaba la generación de empleos de calidad, producción de patentes, y la creación de redes de innovación y alianzas estratégicas.

Entre las grandes empresas que más fondos recibieron por el PEI está la fabricante de piezas automotrices y neumáticos Continental, a la que se le otorgaron 203 millones 750 mil pesos de recursos públicos para cinco proyectos, cuya inversión total fue de 651 millones 913 mil pesos.

Al mayor fabricante de circuitos integrados del mundo, Intel, se le dieron 202 millones 217 mil pesos para seis investigaciones. IBM obtuvo 54 millones 409 mil pesos del Conacyt para cinco proyectos.

La trasnacional Monsanto en 2009 recibió 20 millones 792 mil pesos para un programa de mejoramiento genético del maíz en México y para el desarrollo de variedades híbridas de sorgo.

La automotriz Volkswagen obtuvo un subsidio de 168 millones 334 mil pesos para ocho proyectos; a la empresa de ingeniería y servicios aeroespaciales Honeywell se le transfirieron 143 millones 224 mil pesos para 34 investigaciones y desarrollos tecnológicos; la manufacturera automotriz Katcon consiguió 147 millones 325 mil pesos.

A la farmacéutica alemana Bayer le fueron transferidos 21 millones 738 mil pesos de fondos públicos para estudios sobre herbicidas y medicamentos.

La armadora Ford recibió poco más de 11 millones 863 mil pesos para 18 proyectos que tuvieron un costo total de 40 millones 251 mil pesos; General Motors fue subsidiada con 9 millones 712 mil pesos por tres investigaciones; a Nissan se le entregaron 20 millones 422 mil pesos por tres proyectos, y la desarrolladora de tecnología automotriz Huf obtuvo 71 millones de pesos por el mismo número de trabajos que la empresa japonesa.
A la papelera Kimberly Clark se le destinó un subsidio por 39 millones 494 mil pesos para tres investigaciones, y a Industrial Minera México, 12 millones 96 mil pesos por 12 proyectos.

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