méxico | 18 de Enero de 2019

Bernardo Bátiz (centro) fue uno de los más cuestionados, sobre todo por el PAN, que insistió en su militancia en Morena y la cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto Yazmín Ortega Cortés / La Jornada

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Andrea Becerril y Víctor Ballinas / La Jornada

Ciudad de México, 18 de enero.- El pleno del Senado recibió ayer la terna del presidente Andrés Manuel López Obrador para elegir al fiscal general de la República, que conforman Bernardo Bátiz, Alejandro Gertz Manero y Verónica de Gyves, quienes ayer mismo comparecieron ante comisiones y coincidieron en que está garantizada la autonomía del organismo que sustituirá a la Procuraduría General de la República (PGR).

“Les aseguro que no voy a ser un fiscal carnal, sino uno que vea por la verdad, por la justicia. Un fiscal que sirva a la colectividad, no a sectores, ni a partidos políticos”, resaltó Bátiz, quien fue uno de los más cuestionados, sobre todo por el Partido Acción Nacional (PAN), que en varias ocasiones le insistió en que su militancia en Morena y su cercanía con el Ejecutivo federal le impediría combatir los hechos de corrupción.

En su respuesta, sostuvo que de ser electo fiscal general de la República mantendrá total autonomía. Reconoció que le une una amistad con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero nada va a influir en su trabajo al frente de la dependencia.

Bátiz expuso que en los seis años que estuvo al frente de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal nunca recibió “ni indicaciones ni encomiendas, ni mucho menos órdenes de quien estaba entonces al frente del gobierno capitalino”, ni lo hará ahora. Aclaró que tampoco ve al presidente López Obrador todos los días, ni es su consejero personal.

Resaltó que la autonomía de la nueva dependencia “proviene de la propia Constitución y de la ley secundaria, pero sobre todo debe estar garantizada por la actitud personal, determinación y ética, de quien esté en el cargo”.

Gertz Manero, encargado de despacho de la PGR, dijo que “ha servido al país” en diversos gobiernos, bajo una sola norma la defensa del derecho. “La autonomía ya la tengo grabada, no podía actuar de otra manera”.

La magistrada De Gyves dijo que lleva 25 años “impartiendo justicia” y no ha ocupado ningún cargo político ni partidario. Refirió que de convertirse en titular de la fiscalía general, “haré efectiva la máxima juarista para todo su personal: Al margen de la ley nada, por encima de la ley nadie”.

Los tres candidatos coincidieron también en que la fiscalía no se utilizará para persecución política ni para fabricar culpables. “Para esta institución no habrá ni enemigos ni amigos políticos”, resaltó Bátiz. “Se acabó la justicia facciosa y permisiva y los pactos de impunidad”, recalcó Gertz.

Otro punto en común fue la urgencia de reestructurar a la fiscalía, a fin de que la ciudadanía vuelva a confiar en esa institución. Bátiz recalcó que la prioridad es la defensa de los derechos humanos, sobre todo de los grupos más vulnerables.

Getz Manero dijo que el cambio requerido es que las víctimas y ofendidos puedan participar en su defensa en los procesos penales. Agregó que el reto es enorme, ya que de 33 millones de delitos cometidos sólo 2 millones son denunciados y se consigan poco más de 200 mil, por lo que 99 por ciento queda impune. Agregó que la PGR dejó 300 mil averiguaciones pendientes y 100 mil órdenes de aprehensión y otros mandamientos sin ejecutar.

Tanto Gertz como Bátiz reivindicaron la figura de la Guardia Nacional, mientras la magistrada De Gyves se manifestó en contra de que militares integrantes de ese corporación realicen investigaciones, sin que el mando de las mismas corresponda al Ministerio Público.

Bátiz se comprometió a seguir adelante con las investigaciones de Odebrecht y los demás escándalos de corrupción. “No vamos a detenernos en ningún asunto, no vamos a archivar, a guardar en el cajón del escritorio ninguno de los asuntos que están pendientes”.

Sobre el combate al huachicoleo, Gertz Manero precisó que en los pasados 45 días, la fiscalía ha iniciado más de mil 400 averiguaciones previas por robo de combustible y hay 43 detenidos, en un esfuerzo del gobierno de López Obrador por frenar ese negocio criminal de una magnitud nunca antes vista.

Se trata de “una operación trasnacional con una organización que ya la quisiera cualquier empresa, con una visión de negocios ilícitos de tal tamaño que es algo realmente muy impresionante, que hay que tomar verdaderamente en serio”.

Este viernes los tres candidatos comparecen ante el pleno del Senado, que luego deberá votar la elección de uno de ellos como el primer fiscal general de la República. Desde ayer el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, cabildea el tema con las demás fuerzas políticas.