méxico | 17 de Diciembre de 2017

Aunque los canes son los preferidos como mascotas de compañía, son echados a la calle una vez que crecen, sin esterilizar, por lo que sufren las consecuencias del abandono. Foto Archivo La Jornada

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Roberto Garduño, La Jornada

Ciudad de México, 17 de diciembre.- La proliferación del tráfico ilegal de perros y gatos, acompañada por la moda de regalar mascotas a hijos y familiares –que tras dos o tres meses son abandonadas– ha generado un preocupante problema de salud pública, al registrarse 70 por ciento de animales en situación de calle, de una población total de 24 millones.

El viernes pasado la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley General de Equilibrio Ecológico para prohibir la comercialización de animales en vía pública u otro sitio que carezca de regulación.

Ese dictamen formó parte de un paquete de leyes y reformas acordadas entre los coordinadores de todos los partidos políticos representados en el Congreso. Su contenido advierte de la contradicción y dualidad en la que se desenvuelven millones de personas en el país, pues eligen hacerse de alguna mascota, y ésta con frecuencia es objeto de maltrato y violencia de sus propietarios.

“Es evidente que en la actualidad –refiere la reforma a la norma federal– crece el porcentaje de hogares que cuentan con una mascota; desafortunadamente el aumento en la demanda de animales de compañía casi siempre trae consigo la ejecución de prácticas que atentan contra el bienestar de los mismos”.

En diversas encuestas y estudios sobre la propiedad de animales de compañía, hay datos inquietantes sobre la existencia de perros y gatos: los habitantes de casi la mitad de los hogares consultados (49 por ciento) en los últimos tres años, declararon ser propietarias de alguna mascota. La mayoría de ellos son perros (70 por ciento) y gatos (23 por ciento).

Para 2015, refiere la exposición de motivos de la citada reforma, en el país había 23 millones de perros y gatos. De ellos, 30 por ciento vivia en hogares, y 70 por ciento se encontraba en situación de calle. De éstos últimos, 10 millones se encontraban sin esterilizar.

A esa explosión demogáfico-animal contribuye la irregularidad y la ausencia de norma –tan habitual en nuestro país– pues las denuncias por la venta de animales en deplorables condiciones, en la clandestinidad, sin higiene, hacinados y la ignorancia de quienes los venden, ahora genera un serio problema de salud para los animales y sus propietarios.

De tal forma se reformó el contenido del artículo 87 bis de la Ley General de Equilibrio Ecológico, para quedar como se describe: “El gobierno federal, los gobiernos de los estados, de la Ciudad de México y de los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, establecerán la prohibición de organizar, inducir o provocar peleas de perros; así como la prohibición de comercializar animales de compañía o mascotas en la vía pública, mercados, tianguis, puestos semifijos o puestos permenentes temporales o ambulantes, determinando las sanciones correspondientes.

Se entenderá por animal de compañía o mascota, el ejemplar de cualquier especie de fauna que, por su comportamiento o conducta natural, puedan convivir con el hombre en un ambiente doméstico bajo ciudado del mismo y no representen riesgos físicos, sanitarios, ni de seguridad para sus propietarios, poseedores o cualquier persona u otros animales. Se excluye de esta definición a las especies exóticas invasoras y las destinadas al consumo.

No obstante, la importancia de la reforma, otra vez los diputados no espeficiro los castigos para quienes abusen de animales.