mundo | 17 de Agosto de 2018

“Hemos comprobado que hay una separación entre hombres y mujeres, y los menores normalmente son puestos con las madres, pero algunos menores de edad no acompañados se ponen en un lugar aparte". Foto Guillermo Sologuren

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Fernando Camacho Servín / La Jornada
Ciudad de México, 17 de agosto.- Igual que sucede en Estados Unidos, en México las familias de migrantes indocumentados también son separadas cuando son detenidas, por lo que es urgente buscar alternativas para evitar que los menores de edad en particular sufran esta situación, afirmó el quinto visitador general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Edgar Corzo.

“Hemos comprobado que (en las estaciones migratorias) hay una separación entre hombres y mujeres, y los menores normalmente son puestos con las madres, pero algunos menores de edad no acompañados se ponen en un lugar aparte. De acuerdo a nuestra legislación, ninguna persona menor de edad debe estar en una estación migratoria”, subrayó el funcionario tras la presentación del documental Ser frontera.

De acuerdo con el visitador, las leyes establecen que tampoco los niños deben permanecer detenidos aunque estén acompañados de sus padres, por lo que el reto es buscar alguna opción distinta de alojamiento para que los menores no sean enviados a las estaciones migratorias.

Luego de subrayar que México debe garantizar los derechos de los migrantes indocumentados de otros países, para ser congruente al exigir que se respete a los mexicanos en Estados Unidos, Corzo Sosa lamentó que gran parte de los sufrimientos que atraviesa este sector de la población se debe a la falta de voluntad política de las autoridades por atenderlos.

Por otra parte, el quinto visitador de la CNDH adelantó que este organismo está realizando un proyecto con investigadores de El Colegio de México y El Colegio de la Frontera Norte para estudiar las condiciones en que regresan los migrantes deportados y la forma en que el país debería ayudarlos.

“No hay políticas públicas integrales y estables para dar respuesta a esto”, por lo que es urgente que el gobierno de México diseñe un plan para atender a los migrantes deportados, tanto en la ayuda humanitaria inmediata que requieren en los primeros momentos de su llegada al país, como para garantizar su derecho a la salud, el trabajo, la vivienda y la educación.

Al no cumplirse estas funciones, indicó, el Estado mexicano está faltando a su obligación de garantizar la reinserción social de quienes tuvieron que irse del país por falta de oportunidades, y están volviendo a él de manera forzada, tras pasar buena parte de su vida en Estados Unidos.