mundo | 17 de Julio de 2017

El filósofo estadunidense Noam Chomsky en imagen de archivo. Foto Carlos Ramos Mamahua

Por

Por 

Víctor Flores Olea

Resulta absolutamente increíble que todavía la lucha, quiero decir, la protección fundamental de nuestras sociedades esté vinculada a la defensa de un ataque nuclear. Cuando terminó la guerra fría con la caída del muro de Berlín, se destaparon las reflexiones (y especulaciones) en el sentido positivo ya que el mundo, sin la carga forzada de enormes inversiones en los sistemas de ataque-defensa nuclear, tendría la posibilidad abierta de realizar inversiones cuantiosas en servicios y bienes que cambiarían la faz del mundo y la manera de vivir (y morir) de poblaciones enteras, ya que las inmensas inversiones de la carrera armamentista podrían cambiar de giro y orientarse, ¡ahora sí!, a satisfacer las necesidades de tanta gente que vive en la miseria.

Las ilusiones fueron abrumadoras, los resultados no pudieron ser más magros. El capital supuestamente se liberó de su "necesidad" anterior, de su "destino" de aquellos tiempos, pero los dueños del dinero prefirieron continuar con su acumulación a corto plazo en vez de emprender una cruzada que podía transformar la faz de la tierra. Continuaron los negocios, pero cada vez más concentrados y bajo el exclusivo signo de la ganancia: digamos que el capitalismo como sistema siguió con su desarrollo pero marcando, decíamos, un signo de aceleración y concentración no vistos antes. Las desigualdades sociales se ahondaron y los grupos enriquecidos se fortalecieron enormemente, dejando en la miseria a seres humanos cada vez más numerosos. Aquella oportunidad y esperanza de una autotransformación del capitalismo se vino a pique y hoy no parece haber ninguna oportunidad equivalente. Al contrario, el sistema parece haber fortalecido sus músculos y está más dispuesto que nunca a seguir adelante con sus depredaciones.

El gobierno de Trump, utilizando mentirosamente las primeras palabras que llegaron a su mente, habló de "hacer nuevamente grande a Estados Unidos". Pero cuando las personas se den cuenta de que el gobierno de Trump tampoco puede ofrecer esa esperanza y ese cambio, hay varias alternativas que parecen presentarse a la mano. De acuerdo con uno de los intelectuales más sólidos y honestos de la actualidad, Noam Chomsky, las esperanzas bajo Trump, por supuesto, no son nada alentadoras. Una de estas alternativas es “una repetida acción de las figuras y de las estructuras autoritarias vigentes en Estados Unidos; y cuando no pueden cumplir sus promesas, buscan entonces un chivo expiatorio". La consecuencia es obvia, nos dice Chomsky: ‘Vamos a culpar a las personas más vulnerables y que están sufriendo. Hagamos que este desastre sea culpa suya’”. El investigador recuerda que Trump ya ha comenzado con esta práctica, puesto que ha culpado a los inmigrantes de buena parte de los problemas que enfrenta la Unión Americana. Chomsky no puede evitar pensar en los judíos de la Alemania nazi, a quien Hitler señaló rápidamente como culpables de los desastres políticos y económicos del hitlerismo en la guerra. "Siempre hay que culpar al otro, a los demás", como decía Hitler en su abominable retórica.

Por lo demás, en palabras de Chomsky, el sistema educativo estadunidense, del que ha formado parte desde hace más de 65 años, no motiva la curiosidad de los estudiantes. Por el contrario, las escuelas y universidades han convertido a este sistema en una estructura que fomenta el control del aprendizaje, restándole curiosidad a sus miembros y fortaleciendo la pasividad en ellos. Además, con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos, el sistema educativo estadunidense se encuentra bajo ataque, sobre todo si se considera que el presidente ha elegido para que lo auxilien en las tareas educativas a personas que están en contra de la educación pública y en favor de la privada.

Por lo demás, el activista de Harvard pone como ejemplo el plan de infraestructura que Trump ha anunciado, que llevará a cabo durante su mandato. Según Chomsky, el plan de infraestructura de Trump implica que las empresas les quitarán dinero a los contribuyentes para construir la infraestructura que ellos creen es la necesaria. 

Sin embargo, para Chomsky, la real motivación no es más que un enorme acto de corrupción.“Una alternativa sería la de un programa de infraestructura que desarrolle cosas que realmente necesitamos,…por ejemplo sistemas de escuelas públicas con salarios docentes dignos para los maestros...

Por lo demás, para Noam Chomsky: "El Partido Republicano de EU es la organización más peligrosa de la historia de la humanidad". Y la pregunta de su entrevistador "¿Peor que la Corea del Norte de Kim Jong-un o el Estado Islámico? Chomsky responde: "¿Acaso el Estado Islámico está tratando de destruir la perspectiva de la existencia humana organizada? Lo que quiero decir es que no sólo no hacemos nada para impedir el cambio climático, sino que estamos tratando de acelerar la carrera hacia el precipicio". 

Añade Chomsky: "Los republicanos están convencidos de que la ciencia detrás del cambio climático carece de fundamento. Pero si la consecuencia de que crean o no en la ciencia es que vamos a utilizar más combustibles fósiles, no vamos a subvencionar a países en vías de desarrollo y estamos dispuestos a eliminar las regulaciones que obligan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, entonces las consecuencias son extremadamente peligrosas. A menos que vivas debajo de una roca, tienes que reconocer la seriedad de esta amenaza".

En este breve artículo, en que hemos mencionado algunas ideas claves de Noam Chomsky, profesor de Harvard, se resume con precisión la situación angustiosa en la que viven no sólo la mayoría miserable de la humanidad, sino también los muy serios problemas en que se encuentra el resto, que cuando se topa con regímenes políticos encabezados por personajes dictatoriales; la encrucijada en que se vive no es fácil de superar. 

Hay que reconocer que hasta en las mejores condiciones el futuro de los más ricos no es necesariamente brillante. De todos modos, las luchas del pasado por mayor libertad y justicia deben ser defendidas y llevadas hasta sus últimas consecuencias, sin permitir derrotas. Tal es la real condición humana en su versión más respetable y hasta heroica.

Sondeo

¿Quién es responsable del incremento de homicidios en Tijuana y el estado?