méxico | 17 de Junio de 2018

 Ernesto Ruffo Appel, en imagen de archivo. Foto María Luisa Severiano La Jornada

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Andrea Becerril /  La Jornada
México, 17 de junio.- El responsable de la división y confrontación en el Partido Acción Nacional (PAN) es el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien en 2006 pactó con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para poder gobernar, mantuvo la relación con Enrique Peña Nieto durante todo el sexenio y con la ayuda de los priístas intentó controlar a Acción Nacional, después de dejar Los Pinos, sostuvo el senador Ernesto Ruffo Appel.

Integrante del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) panista, primer gobernador de oposición y muy cercano a Ricardo Anaya, agregó que Calderón Hinojosa siempre tuvo el apoyo del PRI de Carlos Salinas de Gortari. “De hecho, los del tricolor lo respaldaron para conseguir la candidatura presidencial y pudo por ello pasar por encima del entonces mandatario Vicente Fox Quesada, quien impulsaba a Santiago Creel.”

Agregó que Fox no queriendo tuvo que aceptarlo, porque lo que no toleraba que sucediera de ninguna manera era que Andrés Manuel López Obrador llegara a la Presidencia de la República en ese 2006. Luego Calderón requirió de nuevo el apoyo del Grupo Atlacomulco, o de lo contrario no habría logrado tomar posesión.

Abierta alianza

Después de 2012, al fracasar en su intento de seguir controlando al PAN, su grupo de incondicionales, encabezado por el senador Ernesto Cordero, se alió abiertamente con los priístas y con el presidente Enrique Peña Nieto.

Metido de lleno en la campaña de Anaya, ya que es el coordinador externo para la defensa del voto del Frente por México, Ruffo Appel reafirmó su convicción de que lo mejor para Acción Nacional es que siga saliendo la pus.

Ello ante la inminencia de la expulsión de los senadores Cordero Arroyo y Jorge Luis Lavalle, a los que precedió la salida de otro senador, Javier Lozano Alarcón, quien regresó a su verdadero partido, el PRI.

Ruffo Appel detalló que desde 2012 en que se inició la legislatura, Cordero y los demás senadores autonombrados los rebeldes, pero a los que yo llamé siempre, los traidores, trabajaron siempre para el tricolor. Detalló que desde un principio contaron con el respaldo del cooordinador priísta, Emilio Gamboa.

Recordó que en ese 2012, Cordero tuvo el apoyo del PRI para presidir el Senado y lo siguieron respaldando luego de que el entonces presidente del PAN, Gustavo Madero, lo destituyó como coordinador de la bancada panista.

Explicó que Madero se confrontó con Calderón, quien intentó a toda costa impedir que lograra dirigir el PAN, pero para llevar la fiesta en paz, aceptó poner en los primeros lugares de la lista plurinominal del Senado a los candidatos del aún Ejecutivo federal: Cordero, Roberto Gil Zuarth y a Salvador Vega Casillas, quienes actuaron a contracorriente de la dirigencia panista y de la bancada.

Hizo notar que Gil Zuarth, como presidente de la Comisión de Justicia, avaló el polémico transitorio al artículo 102 “que dio pie al fiscal carnal”, y en agosto de 2017, Cordero, otra vez arropado por Gamboa, presidió de nuevo el Senado y ha sido pieza clave en la campaña de desprestigio contra el candidato del Frente por México, Ricardo Anaya.

A juicio de Ruffo, la candidatura independiente de Margarita Zavala lo que muestra es el contubernio con el PRI, ya que Calderón decidió impulsar a su esposa, como parte de la estrategia seguida desde Los Pinos para desplazar a Anaya.

Reveló incluso que la noche en que decidieron formar la coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano, Anaya recibió una llamada telefónica en la que se le notificó que se desataría la persecución fiscal contra él y su familia.

El ex gobernador de Baja Califonia insistió: detrás de todo está la opaca lucha de los Calderones para tomar el control del PAN.