méxico | 17 de Marzo de 2015

Patricio Chávez (segundo de izquierda a derecha) y José Ventura Juan (cuarto), gobernadores rarámuris de Baquiachi, municipio de Carichic, Chihuahua, muestran los destrozos causados por el ganado que un grupo de mestizos introdujo a sus tierras. Foto Miroslava Breach - Archivo La Jornada

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Patricia Muñoz Ríos, La Jornada

La Paz, 17 de marzo.- El secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, informó ayer que fueron rescatados 200 jornaleros agrícolas de la sierra Tarahumara que eran víctimas de explotación y fueron reclutados en el municipio de Creel, Chihuahua, para trabajar para la empresa Corporativo El Cerezo Sociedad Agrícola.

En conferencia de prensa señaló que los indígenas –entre los que se encontraban niños y mujeres– fueron llevados con engaños a campos agrícolas del municipio de Comondú, en Baja California Sur, a laborar en condiciones inhumanas, vergonzosas y expuestos a enfermedades, donde incluso estaban retenidos de manera ilegal.

Indicó que por estos hechos están siendo interrogados dos supuestos enganchadores de nombres Alejandro N. y Fortino N. Detalló que los hechos pueden constituir delitos como trata de personas, privación de la libertad, explotación laboral e infantil e incluso violaciones de los derechos humanos.

Navarrete sostuvo que el rescate se logró debido a una denuncia de jornaleros agrícolas que dijeron haber huido de un campo de explotación, por lo que fueron enviados inspectores a un predio del municipio de Comondú, en el bulevar Agustín Olachea, Villa Ignacio Zaragoza, donde “tenían a 100 hombres, mujeres y niños –incluso bebés– hacinados en chozas provisionales elaboradas con ramas, hules y costales, en medio de basura y lodo, con poca agua y baños sucios”.

Luego localizaron otro campamento en el campo agrícola ubicado en el lote 20, colonia Galeana, donde estaban 100 jornaleros en iguales condiciones.

En este sitio, en las casas provisionales habitaban hasta 10 personas, quienes dormían entre ropa sucia y amontonada, baños portátiles totalmente insalubres, había niños alojados sin cuidado de adultos y con el riesgo de deshidratación por las altas temperaturas, además de agua encharcada, por lo que estaban infestados de moscas e insectos, propensos a infecciones estomacales y de toda índole, relató.

De los hechos se dio vista a la Procuraduría General de la República y al Servicio de Administración Tributaria para que indaguen otros posibles delitos.

En el contexto del operativo México con Trabajo Digno, los inspectores identificaron a unos 15 menores de edad que trabajaban en la recolección de papa.

Por lo pronto se negoció con el administrador del campo para que los trabajadores siguieran laborando, pero reubicados en zonas adecuadas de vivienda, con alimentos higiénicos, así como instalaciones limpias y agua suficiente.

En el interrogatorio, los supuestos enganchadores aceptaron que trasladaron a los trabajadores a Baja California Sur; que les prestaban 200 pesos para que compraran algunas cosas y al final de la cosecha les pagaban. En tanto que cobraban a los dueños de los terrenos ocho pesos por costal de papas y a los jornaleros les pagan cuatro pesos por bulto.