Chihuahua | 17 de Enero de 2019

Debido a la percepción, según Inegi, la población modificó sus hábitos. Foto Alfredo Domínguez / archivo La Jornada

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Dora Villanueva / La Jornada

Ciudad de México, 17 de enero.- La percepción de los ciudadanos acerca de la inseguridad en sus ciudades disminuyó en diciembre respecto del nivel reportado en el trimestre previo, revelan datos de la medición que incluye el primer mes de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con un reporte publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En México, 73.7 por ciento de la población, equivalente a tres de cada cuatro personas, consideró que vivir en su ciudad es inseguro, proporción que aumenta hasta 78 por ciento en el caso de las mujeres, reporta la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana realizada durante diciembre de 2018 por el Inegi.

En septiembre del año pasado, cuando se levantó la muestra previa, 74.9 por ciento de los habitantes del país consideró que vivir en su ciudad era inseguro, mientras que en diciembre de 2017 esa proporción fue de 75.9 por ciento.

La percepción sobre la inseguridad en el país se ubicó en un nivel comparable al de marzo de 2017, cuando 72.9 por ciento de la población percibió esa condición en la ciudad donde vivía, aunque mostró una reducción respecto del nivel récord alcanzado en marzo de 2018, cuando alcanzó 76.8 por ciento, señalan datos de la encuesta.

De acuerdo con el ejercicio, tres de cada 10 personas se sienten inseguras en su casa. Sin embargo, en los servicios bancarios se registra la mayor percepción de riesgo, con 83.4 por ciento para los cajeros automáticos y 70.7 en los bancos.

Destacan el transporte público (75.3 por ciento) y las calles que habitualmente usa el ciudadano (67.8).

Cambio de hábitos
Derivado de esa situación, 61.4 por ciento de la población manifestó que durante el cuarto trimestre de 2018 modificó sus hábitos, como "llevar cosas de valor, joyas, dinero o tarjetas de crédito", por temor a sufrir algún delito; 56.2 por ciento reconoció haber cambiado hábitos respecto de "permitir que sus hijos menores salgan de su vivienda", y 53.2 por ciento cambió sus rutinas en cuanto a "caminar por los alrededores de su hogar pasadas las ocho de la noche".

Entre las 67 demarcaciones consultadas, la población consideró que las ciudades más peligrosas para vivir son: Reynosa, Tamaulipas, donde casi toda la población se siente insegura (96 por ciento); la capital de Puebla (93.8); Chilpancingo, Guerrero; Coatzacoalcos, Veracruz, y Ecatepec, estado de México (93.4), y Villahermosa, Tabasco (92.3 por ciento).

Con seis excepciones, prácticamente en todas las ciudades más de la mitad de la población se siente insegura.

Los casos contrarios son: San Pedro Garza García (23 por ciento) y San Nicolás de los Garza (44), Nuevo León; Los Cabos, Baja California Sur (42.3); Saltillo, Coahuila, (30.5); Durango, Durango, (39.5), y Mérida, Yucatán (28.8 por ciento).

Además, solo dos de cada 10 personas considera que el gobierno de su ciudad es "muy o algo efectivo" para resolver los problemas más importantes.

A pesar de que ninguna ciudad rebasa la mitad de la población con buena percepción, las mejor posicionadas fueron Puerto Vallarta (46 por ciento), General Escobedo (45.2) y Saltillo (44.8 por ciento).

Las ciudades con la peor percepción de eficacia de las autoridades locales son: Ecatepec de Morelos (5.8 por ciento), Tuxtla Gutiérrez (7) y Villahermosa (7.8 por ciento).