méxico | 16 de Noviembre de 2017

Familia en extrema pobreza sobrevive en el municipio de Santa Teresa Yahualica, en la Huasteca hidalguense Foto Cristina Rodríguez /Archivo

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Roberto González Amador, La Jornada

Ciudad de México, 16 de noviembre.- México es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que muestra las mayores desigualdades en el ingreso que perciben las familias. También donde se registra la más alta tasa de homicidios e, igualmente, la nación en que la mayoría de sus ciudadanos considera que la corrupción es generalizada en todo el gobierno.

Aun con ese panorama, los mexicanos se cuentan entre quienes están más satisfechos con la vida que llevan, al mismo nivel que están los suecos o los australianos, según un estudio del organismo, al que pertenecen 34 de las naciones más desarrolladas del mundo.

En el país, 83 de cada 100 personas considera que la corrupción es generalizada en todo el gobierno, la proporción más alta para el conjunto de naciones que integran la organización, que es de 56 por cada 100 personas.

Publicado este miércoles, el informe ¿Cómo es la vida?, elaborado por la OCDE, detalló que 20 por ciento de los mexicanos que se encuentra en la parte más alta de la pirámide del ingreso en el país gana 10 veces más que aquellos que están en el opuesto, en el 20 por ciento de la base. Esta brecha hace de México el país con la mayor desigualdad en el ingreso familiar. Es la misma relación que existe en el caso de Chile.

El promedio para el conjunto de la OCDE es de cinco veces de diferencia entre el ingreso que gana el 20 por ciento más rico y el 20 por ciento más pobre. Después de México, el país más desigual en este campo es Estados Unidos, con ocho veces; Turquía, 7.7 veces, e Israel, con siete veces.

En relación con otros países de la OCDE, México tiene un desempeño mixto en las diferentes dimensiones de bienestar, dice el estudio. Las personas empleadas –incluido el sector informal– equivalen a 60 por ciento de las personas en edad de trabajar (lo que el organismo define como tasa de empleo), menos que 67 por ciento en promedio para todos los países que pertenecen a la organización. Sin embargo, la tasa de desempleo de largo plazo es cercana a cero, uno de los niveles más bajos en el grupo.

En otro indicador de bienestar, el reporte mencionó que las condiciones de vivienda en México están por debajo del promedio de la OCDE y la expectativa de vida promedio al nacer es de 75 años, cinco menos que el promedio de todo el grupo de países.

México, de acuerdo con el reporte, tiene la tasa más alta de homicidios en la OCDE, con 18 por cada 100 mil personas en 2014. Además, una proporción relativamente baja de personas informa sentirse segura caminando sola por la noche en el área donde vive (46 por ciento en comparación con un promedio de la OCDE de 69 por ciento).

El apoyo social también se encuentra entre los más bajos en el área de la OCDE: sólo 80 por ciento de los mexicanos informan tener amigos o familiares con los que pueden contar cuando lo necesiten, en comparación con 89 en promedio de los países del organismo. México también ocupa un lugar bajo en términos de educación y habilidades, pero se encuentra en el nivel superior de los países de la OCDE en términos de satisfacción con la vida, agregó.

Brecha de género

En términos de igualdad de oportunidades, el país muestra resultados mixtos. Las mujeres en México están en mayor desventaja que el promedio de países pertenecientes a la organización en lo que respecta al empleo, el nivel educativo y el tiempo libre; es decir, el dedicado al ocio y cuidado personal.

Por el contrario, en lo que respecta a las ganancias, las habilidades cognitivas a los 15 años y el apoyo social, en México existen pocas diferencias entre mujeres y hombres, lo que no ocurre en todos los países de la OCDE, añadió el reporte.

Mientras, los más jóvenes tienen muchas más probabilidades que los mexicanos de mediana edad de haber alcanzado niveles más altos de educación, y esta brecha generacional es más pronunciada que en la mayoría de los países de la OCDE, añadió.

Sin embargo, la generación más joven tiende a estar en desventaja en términos de ingresos, riqueza, empleos y ganancias en todos los países de la OCDE. Esto también es cierto en México, donde existen brechas comparativamente grandes relacionadas con la edad en el ingreso, aunque la brecha salarial es más pequeña que en la OCDE en promedio.

En muchos aspectos del bienestar, México tiene una proporción comparativamente alta de personas que sufren privaciones, incluido bajo nivel educativo (64 por ciento), puntajes bajos en pruebas PISA de habilidades cognitivas (34 por ciento), insatisfacción con la calidad del agua (33 por ciento), sentirse inseguro por la noche (46 por ciento) y muertes por asalto (18 por 100 mil habitantes), apuntó.