mundo | 16 de Octubre de 2018

A menudo enfrentan riesgos de pobreza mayores que los demás grupos de habitantes en el país; en la imagen, niños juegan en una fuente durante las vacaciones de verano pasadas. Foto Jesús Villaseca / La Jornada

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Redacción La Jornada

Ciudad de México, 16 de octubre.- México se ubicó entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en los que prevalece un “rango alto” de pobreza infantil. La proporción de menores que vive en esa condición, respecto del total, supera a la registrada para el total de la población, reveló un reporte de ese organismo difundido este martes.

Alrededor de 20 por ciento de la población infantil, esto es, uno de cada cinco niños, pertenece en México a familias de bajos ingresos y a menudo enfrentan riesgos de pobreza mayores que los demás grupos de población, de acuerdo con la OCDE.

El total de la población en pobreza, que incluye niños y adultos, es en México de 17 por ciento, de acuerdo con la OCDE.

Para identificar a los niños que viven en lo que llama “pobreza económica”, la OCDE utiliza el criterio de personas de entre 0 y 17 años con ingresos equivalentes, después de impuestos y transferencias —como los programas sociales— de menos de 50 por ciento del ingreso nacional promedio.

El ingreso promedio en México, según los criterios de ese organismo, es de 15 mil 314 dólares al año, aunque con un nivel de inequidad en el que 20 por ciento de la población más beneficiada tiene un ingreso 14 veces superior al del 20 por ciento menos favorecido.

En el reporte “Niños pobres en países ricos: por qué necesitamos medidas de política”, el organismo mencionó que en los países en los que la pobreza infantil se encuentra por arriba del promedio de la OCDE los niños suelen estar más expuestos a la pobreza económica que el total de la población.

En México, la tasa de pobreza económica entre niños es 7 puntos porcentuales más que el promedio de la OCDE, de 13 por ciento.

Recomendaciones
En el reporte, la OCDE consideró necesario que a nivel nacional sea puesta en práctica una estrategia integral de combate a la pobreza infantil.

“Las prestaciones familiares y de vivienda pueden sacar a las familias de la pobreza si su ingreso no está desde un inicio demasiado lejos de la línea de pobreza. Si bien esas ayudas también mejoran la calidad de vida de las familias con los ingresos más bajos, su nivel no es lo bastante grande pasa sacarlas por completo de la pobreza y para atender todas las necesidades de los niños”, dice el reporte.

En este sentido, añade que atender estas necesidades requiere una amplia gama de políticas para mejorar la calidad del entorno en el que viven las familias pobres, bien sea en términos de vivienda o para asegurar que se cubran todas sus necesidades básicas en términos de nutrición, vestido o acceso a recursos para estudios y actividades recreativas.