mundo | 16 de Mayo de 2018

Empresas agotan suministros de comunidades; la basura es el destino final de los envases, advierten. Foto Cuartoscuro / archivo La Jornada

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Angélica Enciso L. / La Jornada

Ciudad de México, 16 de mayo.- El consumo de agua embotellada, que solo en México asciende a 480 litros per cápita al año, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, implica un alto costo ambiental. Las empresas agotan los suministros de líquido de comunidades, la mayoría de las botellas de plástico terminan en la basura y solo en 2016 se requirieron 64 millones de barriles de petróleo para los envases que se vendieron en Estados Unidos.

El informe A tomar del grifo: el gran fraude comercial del agua embotellada, de la organización Food and Water Watch (Vigilantes de la Comida y el Agua), divulgado el martes, refiere que este producto cuesta casi 2 mil veces más que el líquido de la llave y cuatro veces más que la gasolina.

Explica que en 2014, en Estados Unidos alrededor de 64 por ciento del agua embotellada provino de suministros municipales, prácticamente líquido de grifo filtrado, porcentaje superior a 51.9 reportó en 2009.

Al mismo tiempo, el financiamiento federal total para infraestructura pública de agua disminuyó de 6 mil 900 millones en 2010 a casi 4 mil 400 millones en 2014, una caída de 37 por ciento.

Se trata de embotelladoras como Nestlé que, por ejemplo en Michigan, extrae agua por un bajo precio y la vende embotellada a altos costos, mientras los residentes de Flint y Detroit sufren altas tarifas por el servicio de recurso.

El reporte indica que un galón de agua embotellada cuesta casi 9.50 dólares, cerca de 2 mil veces el precio del líquido de la llave y tres veces el precio promedio nacional de un galón de leche y cuatro veces el precio promedio nacional de un galón de gasolina. De 2011 a 2016, el mercado de agua embotellada creció 39 por ciento en volumen, pasó de 9 mil 200 millones de galones 12 mil 800, mientras el mercado de refrescos se redujo 8 por ciento en volumen.

En cuanto al impacto ambiental, refiere que las embotelladoras agotan los suministros de agua de las comunidades, ya sea que bombeen el líquido subterráneo o la lo obtengan del servicio municipal.

Así, pueden afectar el recurso para el cultivo, la recreación, consumo humano y otros usos, los funcionarios del gobierno han indicado que la extracción de agua subterránea a gran escala, por ejemplo, para las plantas embotelladoras, puede reducir las fuentes locales subterráneas y de superficie. Esto es negativo para los recursos naturales que dependen de ella.

Sumado a ello, refiere el estudio, gran parte de las botellas de plástico terminan como basura en las calle y basureros; en 2016 se utilizaron botellas suficientes para llenar el edificio Empire State de Nueva York.

Contaminan océanos
“Gran parte de estos desechos de plástico terminan en nuestros océanos y aguas superficiales.

Entre 1960 y 2015, alrededor de 18 mil millones de libras de plástico se produjeron en todo el mundo y 79 por ciento de ellas se acumuló en basureros o el medio ambiente natural”, menciona el informe.

Producir miles de millones de botellas de plástico al año requiere mucha energía y combustibles fósiles, en su mayoría extraído, por fractura hidráulica.