méxico | 16 de Abril de 2018

Las señales no se pueden mandar si a la fecha no ha habido cambios en el modelo de procuración de justicia del país. Foto José Antonio López / La Jornada

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Emir Olivares Alonso / La Jornada 

Ciudad de México, 16 de abril.- Al referirse al asesinato del alcalde de Jilotlán de los Dolores, Jalisco, Juan Carlos Andrade Magaña, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, consideró que es necesario conformar un protocolo de protección y seguridad para los munícipes del país.

En entrevista tras la inauguración del taller “Retos y oportunidades para la prevención de la tortura en México”, el ombudsman nacional reiteró que el modelo de procuración de justicia en el país “está agotado”, aunque subrayó que no se puede caer en la tentación de incurrir en conductas ilíctas para conseguir los fines de la justicia.

“No se pueden cerrar los ojos ante la realidad. Ahí está la inseguridad y desde luego que tienen que haber protocolos para quien está siendo objeto de intimidación, de hostigamiento y, sobre todo, de afectaciones a su integridad o a la vida. Yo creo que el exhorto es: uno, que la sociedad rechace, condene estos hechos, y que las autoridades den respuesta puntual, mandando señales claras de que sí hay compromiso por la investigación”.

Y estas señales claras, enfatizó, solo se conseguirán cuando haya responsables procesados y sentenciados. “Se necesita llegar a los responsables haciendo uso de herramientas como los sistemas de inteligencia. Estas señales no se pueden mandar si a la fecha no ha habido cambios en el modelo de procuración de justicia del país.

Para ello, refirió, se han propuesto la creación de fiscalías autónomas, y no solamente se trata de la general de la República, sino de las estatales- “Ahorita hay 12 o 13 fiscalías autónomas en las entidades federativas, pero nada más cambiaron de nombre, no de modelo”.