méxico | 16 de Febrero de 2019

En Sinaloa, el presidente López Obrador dijo que en su gobierno los apoyos de asistencia social se entregarán sin intermediarios Foto La Jornada

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Alma E. Muñoz

Mazatlán, 16 de febrero.- En el estadio “Teodoro Mariscal”, de los Venados de Mazatlán, el presidente Andrés Manuel López Obrador ratificó que los padres de los 300 mil niños de las estancias infantiles seguirán recibiendo apoyos de manera directa, mil 600 pesos bimestrales, pero no las organizaciones.

Lo anterior, ante los gritos de “estancias sí, estancias sí”, de un grupo de personas tanto a su llegada como durante su discurso.

El titular del Ejecutivo arrancó su participación, recordando que la cuarta transformación es cambio de régimen, “no maquillaje, no gatopardismo... nada de simulación”. Es, insistió, acabar con la corrupción y la impunidad.

Dijo que espera decir pronto que “se acabó” el principal problema de México, y convocó a todos a cuidar “que no se roben” el presupuesto, porque, recordó, es dinero del pueblo.

El titular del Ejecutivo destacó que ya se están entregando los apoyos de los programas integrales de bienestar, aunque reconoció que está costando “poco de trabajo”, porque “ya no queremos las ayudas con intermediarios”, sino que reciban su dinero directo de la Tesorería de la Federación”. También se pronunció en contra de entregar los recursos en efectivo, porque “también hay piquete de ojos y no llega completo”.

Entonces resaltó desde el templete que va a seguir el apoyo a madres y padres de estancias infantiles, a través de una tarjeta, “pero no a las organizaciones; de manera directa a los más de 300 mil niños van a seguir recibiendo su apoyo, mil 600 pesos cada dos meses”.

Tras sus palabras regresaron algunos gritos aislados de “estancias sí, estancias sí”.

Al caer la noche en el estadio, asistentes encendieron las lamparas de sus teléfonos durante unos minutos, hasta que se encendieron las luces del recinto, en el que se observaron muchos lugares vacíos.

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El albazo legislativo endeudó a los bajacalifornianos, incluidos niños, durante 37 años. En su opinión: