cultura | 16 de Febrero de 2017

Teresa del Conde en imagen de archivo. Foto Guillermo Sologuren

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Merry MacMasters, La Jornada

Ciudad de México, 16 de febrero.- La historiadora y crítica de arte, docente, autora y coautora de más de 40 libros, ex funcionaria del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), articulista de La Jornada, miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE), de la Universidad Nacional Autónomo de México (UNAM), quien acuñó el término "generación de la ruptura", Teresa del Conde Pontones falleció este jueves a las 20:38 horas en su casa a consecuencia de un infarto cerebral.

Recién el pasado 12 de enero cumplió 82 años. Sus restos serán velados en la funeraria García López de San Jerónimo a partir de las 10 de la mañana del viernes y sus restos serán cremados.

Del Conde realizó sus estudios iniciales en psicología, que se convirtieron en una pauta a seguir en su incursión posterior en la historia del arte. En 1986 publicó, por ejemplo, Las ideas estéticas de Freud (Editorial Grijalbo) cuya investigación formó parte de su plan de trabajo desarrollado en el IIE de 1979 a 1982. En la introducción advierte, "mi biografía cultural, mis predilecciones, 'vicios y virtudes' y sobre todo mi capacidad parangonable a mis limitaciones para aprehender a Freud, se encuentran condicionados por lo que soy capaz de extraer de su pensamiento, lo que me resulta eficaz para la comprensión de los fenómenos creativos y también, ¿por qué no?, lo que más apela a mi gusto estético".

Para la realización del libro en 1982 obtuvo una beca de la Fundación Memorial John Simon Guggenheim.

En su momento Del Conde destacó por su apoyo a la corriente del geometrismo mexicano. Siempre estuvo cercana a un grupo de pintores y escultores, surgidos a finales de los años 70 del siglo pasado, entre ellos, los hermanos Castro Leñero, Alberto, José, Francisco y Miguel, Irma Palacios, Manuel Marín, Miguel Ángel Alamilla, cuya trayectoria profesional siguió desde un inicio.

Nacida el 12 de enero de 1935 en la Ciudad de México, la intelectual mexicana recibió una buena formación académica desde sus primeros años. En la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM cursó la licenciatura, maestría en historia del arte y doctorado. De hecho, Las ideas estéticas de Freud, en su mayor parte, corresponde a la tesis con la que optó al grado de doctor en historia.

Practicante de las epístolas, con Manrique publicó Cartas absurdas. También fue discípula y corresponsal del historiador inglés Sir Ernst Gombrich a quien visitaba casi cada año. Una beca Rockefeller le permitió una estancia en Bellagio, Italia.

Del Conde fue docente adjunta en la FFyL desde 1975 y al año siguiente ingresó por concurso abierto al IIE. En 1981 fue invitada a dirigir el área de Artes Plásticas del INBA, gestión que se extendió hasta 1988. Tres años más tarde fue nombrada directora del Museo de Arte Moderno, cuya titularidad ocupó hasta 2001. Durante ese tiempo montó exposiciones memorables como Settecento veneciano. Aspectos de la pintura veneciana del siglo XVIII y una de pintura de Lucien Freud.

En todo ese tiempo nunca dejó su trabajo periodístico, primero en el Suplemento Cultural del diario Uno más uno, después, y hasta la fecha, en La Jornada donde el pasado 17 de enero publicó su último artículo: Goya, San Carlos: La leocadia de Goya. También colaboró en la revista Vuelta, dirigida por Octavio Paz. Sus profundos conocimientos del arte abarcaron todas las épocas.

Miembro de número tanto de la Academia de Artes como de la Academia Mexicana de la Historia, Del Conde recibió varias distinciones: Premio Nacional de Crítica de Arte 'Luis Cardoza y Aragón', 2002; Medalla de Oro del INBA, 2008; Premio UNAM, 2010, y Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz, por contribución sobresaliente al cumplimiento de los altos fines universitarios, 2015.

Entre sus libros destacan: Julio Ruelas y Frida Kahlo (ambos de 1976); Un pintor mexicano y su tiempo. La Ruptura (1979); Francisco Toledo (1980); Frida Kahlo. La pintora y el mito (1993); ¿Es arte? ¿No es arte? (1998); Una visita guiada. Breve historia del arte mexicano del siglo XX (2000); Voces de artistas (2005); El viaje a la montaña. Un ensayo crónica (2006); Derroteros. Manuel Felguérez (2009), y Las escaleras de Tamayo (2011).

En su colaboración Crítica de arte I (La Jornada/19-VII-2016) Del Conde dijo participar, al igual que el pensador italiano Lionello Venturi del supuesto de que "es necesario vivir el arte que le es a uno contemporáneo para medio intuir el de otras épocas, porque vemos con los ojos actuales. No vamos a ver pinturas de Rafael Sanzio o el Codice borbónico con ojos de los siglos XV o XVI, sino los que miramos ahora, que pasaron por la transvanguardia de Acchile Bonito Oliva y también por los múltiples productos creativos que se exhiben en los museos de arte moderno y contemporáneo o de artes y artesanías regionales".

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