cultura | 16 de Febrero de 2017

El Teatro Degollado ayer, durante los festejos por los 150 años de ese histórico edificio y el 475 aniversario de la fundación de Guadalajara. Foto Agencias

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Juan Carlos G. Partida, corresponsal

Guadalajara, 16 de febrero.- Como parte de los festejos por los 150 años del teatro Degollado, cada noche, del 14 al 18 de febrero, el centro de la capital jalisciense es inundado por un espectáculo multimedia de luces con motivo, a su vez, del 475 aniversario de la fundación de la ciudad de Guadalajara.

Las actividades se desarrollan en un circuito de 1.2 kilómetros que durante su inauguración, la noche del martes, reunió unas 80 mil personas entre la catedral metropolitana y el Instituto Cultural Cabañas, con el teatro Degollado como eje del recorrido.

Es el Degollado, que en 2016 cumplió 150 años, donde se despliega en mayor medida el juego de luces y colores del llamado Festival GDLuz, "único en México", según el alcalde Enrique Alfaro, que asombró a la multitud por el desplazamiento de una esfera luminosa al centro de plaza Liberación, frente al teatro.

La pirotecnia culminó con estruendoso colorido la celebración, que se repite cada noche como parte de 25 atracciones que cautivan y sorprenden a los asistentes, entre ellas performances y propuestas multimedia, además de instalaciones artísticas e interactivas, como neon zone, rostros gigantes y láser mapping.

Entre los espectáculos sobresale la esfera de luz; también hay otros, como Light pulse y Ave de luz, en los cuales la música y la pirotecnia actúan en sincronía sobre los sentidos.

El festival, una producción patrocinada por el ayuntamiento de Guadalajara, que espera recibir al menos 300 mil visitantes durante los cuatro días programados, concluirá el 18 de febrero, de 18:30 a 22:30 horas, en el centro de la ciudad.

Historia de la capital jalisciense

El Festival GDLuz concentra, en el espectáculo multimedia del teatro Degollado, su mayor atracción. Mediante una experiencia audiovisual envolvente, la cual, según los organizadores, sólo se había montado en ciudades como Lyon, Londres, Sydney, Ámsterdam y Kobe, se cuenta la historia de Guadalajara, desde su fundación a la actualidad.

Elegir el teatro Degollado como punto principal de la celebración fue fácil, pese a los muchos edificios históricos que hay en el centro de la ciudad. En sus 150 años ha engalanado a la ciudad con grandes espectáculos y, además, su emblemático edificio se yergue en el centro del recorrido del festival.

El 13 de septiembre de 1866, en su inauguración, el teatro Degollado tuvo en su escenario a la actriz y soprano Ángela Peralta, quien encabezó la representación de Lucía de Lamermoor, ópera de Donizzetti.

Durante la celebración por los 150 años de fundación, en septiembre del año pasado, Donizzetti fue cambiado por Consuelito Velázquez, a quien se rindió homenaje con una producción de la Secretaría de Cultura de Jalisco, que dirigió Lourdes González, con fotografías y proyecciones enlazadas con música en vivo y las interpretaciones de Cecilia Toussaint, Denise Gutiérrez, Abigail Vázquez, Leiden y Valentina González.

Una de las partes centrales del festejo fue la realización, el 24 de julio, de la final del concurso mundial Operalia 2016, promovido por Plácido Domingo, quien dirigió la Orquesta Filarmónica de Jalisco y develó la placa alusiva al siglo y medio del Degollado.

La celebración cerró en diciembre con el ballet estatal de Rusia, que presentó El cascanueces, de Chaikovski.

Respeto a la arquitectura original

La construcción del teatro Degollado se gestó en 1855, cuando el gobernador de Jalisco, el general Santos Degollado, emitió un decreto para edificar ese inmueble y ubicarlo en el ala oriente de la plaza Liberación, en la cual confluyen el palacio de gobierno, el Congreso del estado, el palacio de justicia y la catedral metropolitana.

Fue inaugurado en 1866 y su nombre inicial fue teatro Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, en honor del dramaturgo mexicano más reconocido en el virreinato, pero tras la muerte del general Degollado y en homenaje a su impulso cultural se decidió que llevara su nombre.

La obra completa, desde el proyecto hasta la ejecución de planos y dirección de obra, la hizo el arquitecto local Jacobo Gálvez, quien realizó un edificio de estilo neoclásico que ha perdurado con remodelaciones que han respetado la arquitectura original.

La sala principal del teatro se inspiró en la Scala de Milán; en aquélla hay varias obras de arte, como el mural del mismo Jacobo Gálvez, y los también jaliscienses Gerardo Suárez y Carlos Villaseñor, una representación del Canto cuarto de la Divina Comedia, de Dante Alighieri.

La historia reformista y revolucionaria de México tuvo de testigo al edificio, el cual ha sido vuelto a inaugurar al menos cinco veces tras su fundación en 1866: el 30 de octubre de 1880, el 15 de septiembre de 1910, el 28 de junio de 1941, el 8 de septiembre de 1964 y el 25 de noviembre de 2006.

La restauración más reciente se hizo en 2005 y durante el año que permaneció cerrado se colocaron nuevos pisos, butaquería; hubo un remozamiento general, sustitución de luminarias, cambio de duela en el escenario, nuevos camerinos, nuevo aire acondicionado e instalación de la plataforma hidráulica que ha permitido mayor agilidad y lucimiento de las representaciones.

También se restauró la hoja de oro de 23.75 kilates en el arco de proscenio, águila colosal, marcos, columnas, remates y mascarones.

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