méxico | 16 de Febrero de 2016

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Carolina Gómez Mena, La Jornada

Ciudad de México, 16 de febrero.- Federico Lombardi, vocero del Vaticano, criticó que se intente "presionar" al papa Francisco para que se reúna en audiencia privada con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Hizo alusión a que desde la llegada del pontífice al país los medios de comunicación han preguntado insistentemente sobre este tema.

En conferencia de prensa en San Cristóbal de las Casas, el jesuita precisó: "es un poco extraño que presione al Papa sobre lo que tiene que hacer. El Papa habla con todos con gran compresión y cercanía, con todos los que sufren violencia; él tiene en su corazón a cada uno de ellos, es consciente de la tragedia de los 43 y de muchas tragedias de otras personas que sufren", dijo.

Lo anterior lo señaló en respuesta a una pregunta sobre la versión de que los padres de los estudiantes normalistas no asistirán a la misa que el pontífice celebrará mañana miércoles en Ciudad Juárez, ceremonia para la cual sólo se les ofrecieron tres espacios en primera fila.

Desde hace semanas los padres y sus representantes gestionan una reunión con el pontífice a través del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, dependiente de la Compañía de Jesús, congregación a la que pertenecen el Papa y su vocero.

Lombardi insistió en lo "denso" de la agenda de Jorge Mario Bergoglio en el país.

El domingo el jefe de la Iglesia católica se dio tiempo para reunirse en la nunciatura apostólica con la cúpula de la provincia de la Compañía de Jesús en México, luego de su regreso del Hospital Infantil de México Federico Gómez. Se había especulado que ese mismo día podía recibir a los padres de los normalistas.

El portavoz remarcó que el Papa no hace diferencia entre las víctimas, por ello no da prioridad a algunos sobre otros. "Sin hacer diferencia de si algunos sufren más y otros sufren menos", aseveró.

Recordó que a la misa en Ciudad Juárez están invitados todos los grupos de víctimas de las diferentes violencias e hizo hincapié en que el obispo de Roma está consciente del dolor de todas los afectados por el fenómeno de la inseguridad y el crimen organizado, incluidos los 43 normalistas. Destacó que a la "misa en Ciudad Juárez todos son bienvenidos; los que no vienen, son libres".

Lombardi expuso: "no tengo muchas nuevas informaciones que dar en este sentido" y comentó sobre la "disponibilidad" del Papa para estar cerca de las víctimas.

Sobre la mención hecha por el obispo de Roma en la misa en San Cristóbal de las Casas, respecto a que se debería pedir perdón a los indígenas por la forma en que se les ha tratado, Lombardi estimó que el jefe del Estado Vaticano habló "con palabras fuertes" sobre la situación que experimentan los pueblos y destacó la trascendencia de la entrega del decreto con el cual el náhuatl es aceptado como lengua litúrgica.

El sacerdote jesuita José Javier Avilés, quien desde hace tres décadas trabaja en comunidades indígenas chiapanecas, consideró que las palabras papales en San Cristóbal de las Casas, así como el momento de oración ante la tumba del obispo Samuel Ruiz, defensor de los pueblos originarios, son formas en que el líder de la Iglesia católica "reivindica" a las comunidades indígenas en su totalidad. No fue sólo un reconocimiento al Tatic Samuel.

Avilés detalló que en el pontificado de Francisco se "abrió la puerta para que hubiera diáconos". Ahora en la diócesis de San Cristóbal hay más de 300 diáconos y además "tenemos una cantidad importante para ser candidatos".