Chihuahua | 15 de Septiembre de 2018

El abogado Alejandro López Hernández, advierte sobre la posibilidad de una red de pornografía infantil que opere desde el penal donde el responsable cumple condena. Foto Sanjuana Martínez  / La Jornada

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SanJuana Martínez / La Jornada

Saltillo, Coah., 15 de septiembre.- Los exámenes sicológicos que reafirman las perversiones y la parafilia del pederasta Enrique Busquets Casanova, distribuidor de pornografía infantil, sentenciado a 20 años por el homicidio calificado de Carlitos, de 12 años, cambiaron de manera sospechosa, de un día para otro, y ahora está a un paso de salir en libertad, a pesar de faltarle siete años para cumplir su condena.
Así lo afirma en entrevista con La Jornada Alejandro López Hernández, abogado de la familia de la víctima: "Queremos evitar que un depredador sexual salga a la calle. Queremos evitar una nueva tragedia. La sociedad no podría estar tranquila con sujetos de esta calaña en la calle, porque no es un mal remediable, es un hombre que maneja su sexualidad de manera perversa y patológica".

La historia de Carlitos se remonta al 2 de enero de 1999 en Torreón, Coahuila. El niño fue a buscar en su bicicleta un videojuego al Centro de Inteligencia Artificial, negocio cercano a su casa en la colonia San Isidro. Pasaron dos horas y no volvía, por lo que su padre, Carlos Muñoz Franco, salió a buscarlo.

"Me dirigí al negocio de computación para preguntar por mi hijo Carlitos… toqué al vidrio y la persona que se encontraba en el interior se levantó y se dirigió a la puerta, luego le pregunté si lo había visto. El dueño del lugar, Enrique Busquets Casanova, dijo que sí, pero que ya se había ido con otros niños".

Fueron horas de angustia y zozobra para Carlos Muñoz y su esposa. Su único hijo varón, su pequeño Carlitos, no aparecía. Lo buscaron por las calles y finalmente denunciaron su desaparición. A las 11 de la noche, en la calle Cuautitlán y calzada Ávila Camacho encontraron su cuerpo.

Todas las investigaciones policiacas se dirigieron entonces al negocio de videojuegos y computación, que resultó ser tapadera de la red de distribución de pornografía infantil y cuyo propietario, Busquets Casanova, fue identificado por otros testigos como pederasta, incluida su entonces esposa, Angélica María González Ríos.

El fiscal del caso, Juan Chapa, investigó los hechos y determinó que Busquets Casanova asesinó al niño durante las primeras horas del 2 de enero. Luego fue a comer a su casa y regresó a su negocio, hasta que salió a las ocho de la noche. Un lapso para el que ya no tuvo coartada. Su esposa declaró que más noche regresó a su casa sin zapatos y con su camioneta cubierta de tierra. El hallazgo del cuerpo del menor fue reportado cerca del lugar.

Libertad anticipada
A partir de ese momento, Carlos Muñoz Franco se dedicó en cuerpo y alma a luchar por la justicia. El asesino de su hijo fue protegido por autoridades locales y huyó a España, donde vivió cinco años, hasta que el 14 de noviembre de 2005, después de un largo proceso de extradición, fue entregado a las autoridades de Coahuila e ingresado en el Centro de Readaptación Social de esta ciudad, sentenciado por la juez María Luisa Valencia a una pena "mínima y ridícula", según los familiares de la víctima.

Trece años después, Busquets Casanova ha solicitado el beneficio de la reducción de sentencia y por consiguiente su libertad. La audiencia de ejecución de sentencia fue diferida por la juez Carlota Yadira Velázquez de Luna, para el próximo jueves 20 de septiembre.

El preso solicitó en julio del año pasado pruebas del consejo técnico interdisciplinario y cuyos resultados le fueron adversos: "Desde el punto de vista criminológico, sicológico, trabajo social, seguridad y educación, los resultados fueron negativos y se desistió esperando posiblemente el cambio de gobierno".

Pero el pasado mes de mayo, volvió a solicitar dicho beneficio y sorprendentemente los resultados fueron totalmente distinto: "ni Ripley lo hubiera imaginado, los resultados son como si se tratara de una persona totalmente diferente. Pero nos dimos cuenta de la falacia y la aberración que estaban instrumentando para liberarlo y estamos actuando para evitarlo".

El delito de pornografía
México ocupa el primer lugar en consumo de pornografía infantil, según la Policía Federal, y el pasado 2 de agosto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que se podrá castigar hasta con 15 años de prisión a la persona que produzca, comercialice y distribuya pornografía en México, un delito que en el caso de Busquets Casanova no ha sido tomado en toda su dimensión por el Poder Judicial.

El abogado López Hernández es un experto jurista y profesor de derecho penal, por lo que considera que el diagnóstico que pretende liberar a Busquets Casanova es "abyecto; sin ninguna terapia, sin ningún fundamento ni lógico ni jurídico: aparece primero negro y ahora blanco. Dentro de la criminalidad, Busquets tiene factores endovenosos y de su sique que no pueden variar su personalidad".

Peor aún, alerta sobre la posibilidad de una red de pornografía infantil que opere desde el penal donde cumple condena: "Él instalaba negocios como una especie de cortina de humo para dedicarse a la producción y distribución de la pornografía infantil. O reclutaba, inducía o seducía a menores. Nosotros tenemos la certeza de que quiso abusar de Carlitos, él se resistió y fue el motivo por el cual lo privó de la vida".

La experiencia del caso le lleva a recordar la protección de las autoridades y la existencia de una red de pornografía infantil integrada por hombres poderosos: "Del expediente, desaparecieron constancias de la averiguación, estaban metidos ministerios públicos, delegados, procuradores y políticos de alto rango. Espero que esto no se repita y que no lo liberen. Veremos si la justicia toma el camino de la legalidad o prefiere cometer una aberración, una injusticia".