Baja California | 15 de Julio de 2019

Amador Rodríguez argumentó que la reforma inicial de 2014 no se completó porque no se notificó debidamente a los cabildos. Foto cortesía

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Redacción

Tijuana, 15 de julio.- "La mayoría de quienes opinaron a través de 'tuits', algunos otros a través de otros medios, no entraron a conocer el asunto, simplemente opinaron lo que desde su punto de vista político es lo correcto", afirmó el propuesto secretario general de Gobierno de la próxima administración estatal, Amador Rodríguez Lozano, sobre las reacciones que han surgido respecto a la ampliación al periodo del mandato de Jaime Bonilla Valdez.

Sostuvo que "la verdad es que es mucho más complejo porque data desde 2014 cuando un Congreso, dominado por el PRI y el PAN, decide que la elección del 2019 al 2021 sea de dos años, pero esa reforma fue amañada porque los cabildos que debieron haber conocido esa reforma para ratificarla, porque no es el Congreso el que lo hace sino que es el poder constituyente local; no fueron nunca notificados, las notificaciones se las mandaron y, en un caso, la recibió una afanadora y, en otros, dos secretarios que pasaban por allí".
 
En un comunicado de prensa, Rodríguez Lozano puntualizó que "la reforma de 2014 no se concluyó realmente, pero como en Baja California hay un artículo que establece lo que es la Afirmativa Ficta, que establece que si los cabildos no contestan en un período de un mes se declara 'aprobada' cualquier tipo de reforma, y eso es lo que hicieron, escondieron a los cabildos la reforma (del 2014) y declararon formalmente la Constitución reformada".

Aseguró que en enero de este año los diputados que apoyaron modificar el artículo octavo transitorio estaban dispuestos a votar entonces, pero el dirigente nacional panista, Marko Cortés, viajó al estado y los amenazó con que si se hacía esa reforma no solamente los expulsaría del partido sino que caería "sobre ellos toda la furia de Acción Nacional, y como todo esto era antes de la elección, pues no se sabía si (el PAN) iba a ganar o no, aunque las encuestas decían que iban a perder. Tuvieron miedo y recularon, y no hicieron esa reforma que ya estaba planteada", dijo.  

La reforma que se aprobó en sesión extraordinaria del pasado 8 de julio fue constitucional porque la aprobaron 21 diputados -cuando el mínimo requerido es de 17- y la avalaron tres de los cinco cabildos. "No hay ningún artículo en la Constitución que diga que 'eso no se puede hacer', la única limitante es el artículo 116 de la Constitución General de la República que establece que 'los gobiernos no deben durar más de seis años', nada más", aseveró.

En el comunicado recordó que "del 8 al 27 de marzo, durante 19 días, el Tribunal Electoral del Estado determinó que la elección sería por un período de cinco años, la impugnaron, la llevaron al Trife, dominado por tres panistas y tres priistas y una independiente; rechazaron esta reforma por 'extemporánea', es decir, nunca entraron al fondo del asunto, simplemente dijeron: 'La resolución de Baja California se hizo a través de un recurso que no se presentó en su momento', y la rechazaron".

Luego "volvió a impugnarse y, del 7 al 29 de mayo, es decir, 22 días, tres antes de la elección, estuvo vigente otra determinación del Tribunal Estatal Electoral de que la elección sería para seis años y, tres días antes de la elección, el Tribunal Federal Electoral volvió a emitir otro fallo que negó también, por extemporáneo".

Incluso recordó que "de sesenta días que duró la elección, 41 estuvieron vigentes otros períodos que no fue el de dos (años); luego, el Instituto Estatal Electoral cometió una enorme falla, porque debió haber hecho una intensa campaña masiva en esos tres días, después de que resuelve el Tribunal Electoral, para decirle a la gente que la elección sería de dos años. Unos creyeron que era de dos, otros creyeron que era de cinco, y otros creyeron que era de seis años. Por lo tanto, no es totalmente cierta esa aseveración de que se votó por dos años".

Respecto a lo que opinaron personajes políticos como el excandidato presidencial perredista Cuauhtémoc Cárdenas y el actual presidente de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, Rodríguez Lozano dijo que "respeto mucho a Cuauhtémoc, incluso aquí en mi casa, en Tijuana, le ofrecimos un desayuno, pero no tiene razón en lo que dice. Asevera algo que no puede probar y yo creo que en esta época en que hay tantas especulaciones de tantas cosas, es irresponsable asumir una actitud de esa naturaleza; yo también podría especular muchas cosas respecto de porqué él, al final de cuentas, no reclamó o negoció con Carlos Salinas de Gortari, en aquel trágico momento de 1988, pero no quiero faltarle al respeto. Pero es irresponsable, como muchos otros, asegurar algo y no probarlo".

De lo dicho por el diputado Porfirio Muñoz Ledo, de que "debe haber desaparición de poderes", comentó que "seguramente lo agarraron en una pregunta después de celebrar el Día del Abogado. Porfirio es un magnífico político, pero un pésimo abogado. Para empezar, la desaparición de poderes solamente la hace el Senado y no la Cámara de Diputados. Y no es ya como en los tiempos anteriores, del ex presidente José López Portillo, donde los presidentes, a su antojo, declaraban desaparecidos los poderes. Precisamente, López Portillo creó una ley, la Ley Reglamentaria de la Fracción Quinta del Artículo 76 constitucional, donde establece con precisión cuáles son las causas por las que se puede declarar desaparecidos los poderes".