mundo | 15 de Julio de 2017

Robert S. Kaplan, presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, ayer en el Club de Industriales, en un acto organizado por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado. Foto María Luisa Severiano / La Jornada

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Roberto González Amador y Jessica Xantomila, La Jornada

Ciudad de México, 15 de julio.- El proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se inicia el próximo mes, se convirtió en una fuente de incertidumbre para la economía mexicana, afirmó el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade.

Mientras tanto, Robert S. Kaplan, uno de los presidentes del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), sostuvo que su país afronta el riesgo de perder empleo frente a las naciones asiáticas si se deteriora el intercambio comercial con México.

La relación con México es uno de los puntales para que Estados Unidos mantenga el liderazgo en el mundo, sostuvo Kaplan en una conferencia en la que también estuvo Agustín Carstens, gobernador del banco central.

En una entrevista con el periodista Joaquín López Dóriga, el titular de Hacienda aseguró que la incertidumbre asociada a la renegociación del TLCAN, proceso que comenzará a mediados de agosto, al final va a terminar en una buen acuerdo para los tres países involucrados, Canadá, Estados Unidos y México.

Yo creo que hay varias fuentes potenciales de incertidumbre. La negociación del TLCAN es una de ellas, dijo Meade a la radio, según reportó Reuters. Nuestro escenario es que esa incertidumbre al final va a terminar en una buena negociación para los tres países involucrados, pero (...) ahí está, añadió.

México, uno de los soportes del liderazgo de EU
Kaplan, presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, afirmó que la relación con México es uno de los puntales para que Estados Unidos mantenga el liderazgo en el mundo.

La relación comercial con México -que desde 1994 se basa en la apertura y liberalización fijada en el TLCAN- mejora definitivamente la competividad de Estados Unidos y genera empleos para Estados Unidos; y tener una región más fuerte beneficia a Estados Unidos, dijo Kaplan, quien preside uno de los 12 bancos regionales que integran el sistema de la Reserva Federal, el banco central de aquel país.

Espero que los participantes en la renegociación del TLCAN tomen estos intereses en serio y que esta negociación se lleve de manera constructiva, con un resultado positivo. Todas las partes son optimistas en este sentido y yo también tengo buenas expectativas, añadió.

La economía de Estados Unidos se ha beneficiado de su relación comercial y empresarial con México, afirmó Kaplan. Expuso que la Fed de Dallas realiza mucha investigación sobre este tema y la conclusión es que la relación empresarial entre su país y México ha mejorado la competitividad de Estados Unidos.

Ejemplificó que el 40 por ciento de las compras que hace Estados Unidos de productos mexicanos tiene componentes fabricados en suelo estadunidense; 70 por ciento de las importaciones estadunidenses de bienes manufacturados en México cruza varias veces la frontera común antes de ser un artículo terminado.

Si no tuviéramos la relación con México, Estados Unidos perdería puestos de trabajo, los perderíamos ante Asia y por ello para nosotros esta relación es importante, no sólo por el comercio, sino por una razón geopolítica. Tenemos una relación fuerte al norte con Canadá y al sur con México. Eso definitivamente beneficia a muchos en Estados Unidos y ayuda a fortalecer mucho a Estados Unidos, añadió.

Contra atajos políticamente correctos: premier canadiense
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, advirtió el viernes a gobernadores estadunidenses contra los atajos políticamente tentadores, en momentos en que los dos países y México se preparan para renegociar el TLCAN.

A veces hacer lo correcto significa negarse a tomar atajos políticamente tentadores, dijo Trudeau en una reunión de la Asociación de Gobernadores Nacionales de Estados Unidos en Providence, en Rhode Island, reportó Reuters.

Más obstáculos al comercio, más exigencias de contenido local, más acceso preferente para los actores locales en la contratación pública, por ejemplo, no ayuda a las familias trabajadoras en el largo plazo, ni siquiera a mediano plazo. Estas políticas matan el crecimiento, agregó.

Piden fortalecer soberanía alimentaria
Organizaciones campesinas se manifestaron por que cualquier acuerdo con otras naciones esté sustentado en fortalecer la soberanía alimentaria, en la defensa de los granos básicos, el empleo y el ingreso económico y que no se permita la entrada a transgénicos.

Tenemos que establecer normas para que se deje claro el apoyo que México, dentro de los parámetros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), debe dar a los productores mexicanos de granos básicos y pueda seguir compitiendo de manera más digna con sus pares norteamericanos, señaló Raúl Pérez Bedolla, secretario general de la Alianza Campesina del Noroeste (Alcano).

Dijo que demandarán estar en la negociación para defender los acuerdos frente al equipo de (el presidente de Estados Unidos) Donald Trump.

Vicente Álvarez Delgado, del Sistema Producto Maíz, demandó que este grano no sea moneda de cambio para beneficiar a otros sectores, como la industria automotriz.

El presidente de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares (Cocyp), José Jacobo Femat, indicó que su agrupación junto con otras 10 se manifestarán el 26 y 27 de julio en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y el Senado, pues está en riesgo la pérdida de más derechos sociales y económicos de la población, así como políticos y ambientales, en la renegociación del TLCAN.

A semanas de que comience la renegociación del tratado, grupos de agricultores estadunidenses y legisladores de estados rurales envían un mensaje al gobierno deTrump: dejen a la agricultura fuera.

El presidente estadunidense culpa al TLCAN –el peor acuerdo comercial de la historia, según sus palabras– por la pérdida de millones de empleos manufactureros y ha prometido inclinarlo a favor de Estados Unidos.

Pero para los agricultores estadunidenses el pacto de 23 años asegura el acceso a mercados estables y lucrativos en México y Canadá, que ahora representan más de la cuarta parte de las exportaciones agrícolas de Estados Unidos. Temen que este acceso pueda convertirse en una moneda de cambio en los esfuerzos por conseguir mejor trato para los fabricantes estadunidenses.

Quizás algunos otros sectores de nuestra economía reciban mejores condiciones y a cambio de eso se reanuden las tarifas agrícolas, dijo Joe Schuele, portavoz de la Federación de Exportación de Carne de Estados Unidos en Denver, Colorado.

Temor a perder mercado
Otra preocupación es que la mera incertidumbre sobre las negociaciones comerciales podría empujar a México hacia proveedores alternativos de granos, productos lácteos, carne de vacuno y cerdo.

México se volvió aún más crucial después de que el retiro de Trump del Acuerdo Trans-Pacífico de Asociación Económica, negociado por el ex presidente Barack Obama, echó por tierra las esperanzas de los agricultores de tener libre acceso a más mercados.

La próxima semana el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, describirá los objetivos del gobierno en las negociaciones del TLCAN al Congreso mientras la industria agrícola aumenta la presión para que sus intereses formen parte de la lista del referido funcionario.

Bajo el Diálogo para el Comercio de los Alimentos y la Agricultura de Estados Unidos (USTR), más de 130 grupos de materias primas y gigantes del sector agrícola han bombardeado al gobierno desde que Trump asumió el cargo con llamadas y cartas, comentarios públicos y reuniones directas con funcionarios de alto rango.

Nuestra primera solicitud es que no se haga daño, dijo Cassandra Kuball, que encabeza el USTR.

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