Baja California | 15 de Junio de 2019

Se unieron activistas relacionados con veteranos de guerra, quienes portaban pancartas con mensajes relativos a la no violencia. Foto Ángel Ramírez

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Ángel Ramírez

Tijuana, 15 de junio.- Tras caminar desde el San Diego Comunity Park hacia el sur, pasando la frontera entre Estados Unidos y México y finalizando en el Centro Cultural (Cecut), un grupo de personas pertenecientes a la comunidad de Pueblos Originarios  Barrios y Comunidades de San Diego y Tijuana realizaron la primera asamblea Unidos en la No Violencia.

Uno de los motivos que obligó a este grupo de personas a realizar la caminata era conocer la historia de Francisco Ramos Stierle, activista quien llevaba más de 90 días caminando desde Oakland, California, hacia el sur, y quien lideraba esta marcha.

Al intentar ingresar a México, Ramos Stierle carecía de documentos y identificaciones, los cuales dijo no necesitar, con el argumento de ser ciudadano del mundo, aunque nació en un lugar de México. Autoridades migratorias lo detuvieron y no le permitieron el ingreso a Tijuana.

Llegando a la garita Este de San Ysidro, un grupo de representantes de los pueblos realizaron una ceremonia con cantos, copal y representaciones de animales migratorios, como la mariposa monarca, la ballena gris y el lobo mexicano.

A este grupo se unieron activistas relacionados con veteranos de guerra, quienes portaban pancartas con mensajes relativos a la no violencia.

Sonia D’Otto, quien acompañaba al grupo y representa a la Gujarat Vidyapith, Universidad fundada en 1920 por Mahatma Gandhi, continuó su recorrido hasta llegar al Cecut, donde comenzó la asamblea. Fue la encargada de iniciar la reunión.

Leonardo Durán, miembro del Movimiento Cooperativo Indígena de la Sierra Nororiental de Puebla, tomó la palabra para dirigirse a la Asamblea y refrendar el compromiso de que las decisiones que se tomarán, serán colectivas y no unilaterales.

Aseguró que desde hace siete años las comunidades de origen han reconstruido, preservado y revitalizado los territorios que han sido escenarios de la violencia.

La asamblea se dividió en dos partes. Primero hubo una reflexión sobre la existencia de las luchas que han dado forma a las comunidades y pueblos; después finalizaron con mesas de trabajo para establecer un programa educativo orientado hacia la paz y la no violencia.

Entre los representantes de comunidades migrantes y organizaciones presenten se encontraban Agencia migrante, Juventud 2000, Al otro lado, Arcoíris, American Friends servicies comunity, Ángeles de la Frontera.

Además, Cecut, Instituto madre Assunta, Ejército de salvación, Colectiva caracol, Comisión nacional por La Paz, Comunidad Pai Pai, Dreamers Moms, Hotel migrante, Ibero Tijuana, Ibero CDMX, Iglesia Embajadores de Jesús.

Libre movimiento Arte y Cultura, Lux boreal Danza, Mexicali Resiste, San Diego University, SDSU, Transfronterizo, UABC, UAZ, U de G y la UPN también participaron.