méxico | 15 de Junio de 2019

El presidente Andrés Manuel López Obrador, se reunió ayer con el gobernador de Chihuahua, Javier Corral. Foto tomada de @lopezobrador_

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Fabiola Martínez / La Jornada
Ciudad de México, 15 de junio.- “Yo quiero que este año queden las bases de la transformación, por eso me estoy aplicando a fondo”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, al confirmar el mitin del próximo lunes primero de julio, a las cinco de la tarde en el Zócalo capitalino, para dar un segundo informe trimestral, en el aniversario del triunfo en las urnas. 
 

“Esta es ya la Cuarta Transformación; ya se dieron los cambios iniciales y vienen más”, prometió. 

Los comentarios del mandatario se realizaron durante una conferencia de prensa, ante la pregunta de si promovería el retiro de los jueces que han otorgado amparos provisionales para evitar la construcción del aeropuerto en la actual base militar de Santa Lucía y preservar lo construido en Texcoco. 

El Presidente dijo que estos procesos no significan un “revés” para su gobierno porque, a lo mucho, retrasarán la obra. 

Dijo que cuenta con el apoyo del pueblo para avanzar en el plan aeroportuario, así como para continuar en el combate a la corrupción. 

Acompañado en la rueda de prensa por el canciller Marcelo Ebrard y los gobernadores de las entidades de la frontera sur, aseguró que las gestiones ante el Poder Judicial responden a intereses políticos y económicos, y a una campaña mediática promovida por sus adversarios. 

Señaló que de ninguna manera promovería la salida de los magistrados, pero sí revelaría los nombres de los promotores de los amparos, así como los intereses detrás de ellos. 

“No estamos preocupados, porque todo es una campaña mediática, es decir, un amparo para que no se detengan las obras de Texcoco, del pequeño negocito, ese, que querían hacer de más de 300 mil millones de pesos”, dijo. 

Como “se les cebó”, agregó el Presidente, pues están molestos porque querían construir un aeropuerto en el lago de Texcoco, que se hunde medio metro por año. 

“Lo que dejaron construido ya se está hundiendo, pero no les importaba eso, sino los billuyos, porque querían construir en el área un gran centro comercial.” 

Reclamó de nuevo a los ambientalistas que ahora se oponen a Santa Lucía, pero no dijeron nada ante la desaparición del lago Nabor Carrillo, en Texcoco. 

“Entonces, no va a pasar nada. Yo los estoy llamando a que ya se serenen, que ya se tranquilicen. Pero todo es mediático ¿qué parece?: Un revés para el gobierno, de ‘ya se detuvo el proyecto de Santa Lucía’. No es cierto.” 

Añadió que hay un interés político, porque los que están presentando estos amparos pertenecen a organizaciones contrarias a nosotros. 

Señaló que la misma “gente” le proporciona información acerca de los promotores de las suspensiones. 

Reiteró que los amparos “no perjudican” y, aunque los jueces actuaran de mala fe, lo máximo que lograrían sus adversarios sería demorar el proyecto de Santa Lucía. 

No afecta, aseguró, porque “no se está construyendo nada en Santa Lucía” debido a que se espera concluir el estudio de impacto ambiental. Ratificó el plan de terminar Santa Lucía en dos años y rehabilitar la terminal actual.