méxico | 15 de Mayo de 2019

Por unanimidad de 117 se aprobó el dictamen que reforma la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social para brindarle mayores garantías a las empleadas domésticas. Foto tomada de @senadomexicano

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Andrea Becerril y Víctor Ballinas / La Jornada
Ciudad de México, 15 de mayo.- El Senado aprobó ayer por unanimidad la minuta que otorga derechos laborales y de seguridad social a cerca de 2 millones de trabajadoras y trabajadores del hogar y la remitió al Ejecutivo federal para su promulgación. 

Con 117 votos a favor y ninguno en contra concluyó el proceso legislativo que, según coincidieron todas las fuerzas políticas, salda una gran deuda histórica con las empleadas del hogar, quienes deberán contar con contrato, jornada de ocho horas, vacaciones pagadas y aguinaldo, además de ser incorporadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). 

El IMSS tendrá que esperar 

Esta última prestación no será inmediata, ya que luego de que la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social se publiquen en el Diario Oficial de la Federación, deberán pasar dos años para que las nuevas disposiciones se hagan realidad, pues se deberá esperar a que concluya el plan piloto puesto en marcha por el IMSS, que tardará 18 meses, y luego dar seis más de plazo, a fin de que se realicen “las adecuaciones y reservas legales necesarias”. 

Los plazos fijados en los transitorios “puedan parecer amplios, pero no hay que olvidar que el cuarto transitorio establece que hasta que entren en vigor las disposiciones que incluyen el régimen obligatorio del Seguro Social, el patrón garantizará la atención médica y los gastos por concepto de sepelio”, resaltó Martha Lucía Micher, de Morena, quien recordó que la reforma fue aprobada por el Senado en el último día del periodo pasado, el 29 abril, pero la Cámara de Diputados decidió hacer cambios al dictamen original. 

Micher explicó que ese cambio permite a trabajadoras mayores de 15 años que trabajen de tiempo completo pernoctar en la casa de sus patrones, en un espacio seguro para ellas. 

Los diputados señalaron la obligación de los empleadores de proporcionar los uniformes que se requieran para la prestación de servicios. Otra modificación fue eliminar la obligación de los patrones de registrar los contratos que firmen con las trabajadoras y dejar a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos la fijación del ingreso de ese gremio.