méxico | 14 de Diciembre de 2017

Desplazados de la comunidad Majompepentic, municipio de Chenalhó, Chiapas, se resguardan en un campamento situado en las afueras de esa localidad Foto Elio Henríquez

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Elio Henríquez, La Jornada

San Cristóbal de Las Casas, 14 de diciembre.- Los pobladores desplazados de comunidades de Chalchihuitán a causa de un conflicto de límites con su vecino Chenalhó están en una situación (de) riesgo extraordinario, afirmó Édgar Corzo Sosa, quinto visitador general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), después de realizar un recorrido por la zona para verificar el cumplimiento de las medidas cautelares solicitadas por ese organismo.

En entrevista dijo que de la revisión realizada este día podemos decir que no hay un cumplimiento suficiente de las medidas cautelares: asistencia humanitaria en alimentación, salud y educación.

Agregó que el fallo del Tribunal Unitario Agrario (TUA) en favor de Chenalhó “no produce magia, sólo determina jurídicamente las cosas, pero hace falta voluntad política, instalar una mesa de diálogo; el fallo no abarca todo lo que implica un conflicto de esa naturaleza porque tiene aspectos sociales, económicos, de convivencia, tradiciones y costumbres.

Lo que estamos viendo (...) es que hay todavía desplazados en un número considerable que se van a las montañas; varias personas nos comentaron que tienen temor de regresar a sus casas, vuelven a veces un rato y retornan a las montañas y ahí están en una situación inhóspita, bajo la inclemencia del frío, sin alimentos suficientes y no les llevan una asistencia básica de servicios indispensables.

Corzo Sosa expresó: advertimos que no hay servicios educativos, las escuelas no están en una normalidad, igual que los de salud, pues no obstante que hay un hospital, sigue siendo problemático porque no hay personas o las personas no tienen la confianza suficiente para bajar y obtener las prestaciones de salud.

El quinto visitador remarcó: Es una situación que consideramos de riesgo extraordinario, porque también están incomunicados. No pueden salir fácilmente de esa zona por una vía más rápida para acceder a lugares con más servicios, sino que hay que dar una vuelta para ir hacia otra región. Es un derecho humano la libertad de tránsito y un derecho no ser obligado a desplazase del lugar donde se vive.

Por separado, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, la Campaña contra la Violencia Hacia las Mujeres y el Feminicidio en Chiapas, el Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, Servicios y Asesoría para la Paz y Melel Xojobal, que realizaron una misión de observación los días 9 y 10 de diciembre, afirmaron que más de 5 mil habitantes de los dos municipios, desplazados de sus comunidades desde hace más de un mes, pasan por una crisis humana debido a la ineficacia y a la incapacidad de atender esta situación de emergencia por parte de los gobiernos federal y estatal.