mundo | 14 de Julio de 2017

Los secretarios de Energía de Estados Unidos y México, Rick Perry y Pedro Joaquín Coldwell, respectivamente, ayer durante una reunión en Los Pinos. Foto Yazmín Ortega Cortés / La Jornada

Por

Por 

Juan Carlos Miranda y Rosa Elvira Vargas, La Jornada

Ciudad de México, 14 de julio.- México y Estados Unidos iniciaron discusiones para desarrollar una estrategia norteamericana de seguridad energética que resguarde el sistema eléctrico ante eventos como ciberataques o desastres naturales y para asegurarnos de que ningún ataque sea exitoso, afirmó el secretario de Energía estadunidense, Rick Perry.

En conferencia de prensa con motivo de la visita que hace al país para reunirse con el presidente Enrique Peña Nieto, el ex gobernador de Texas señaló que es necesario fortalecer la infraestructura energética para asegurar la estabilidad de la economía de Estados Unidos, México y Canadá.

Explicó que la estrategia que guiará la colaboración en intereses compartidos entre las tres naciones incluye el desarrollo de los vastos recursos energéticos de América del Norte y la diversificación de suministros de energía, apoyando el crecimiento de esa industria doméstica.

Plan robusto
Acompañado por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, el funcionario estadunidense dijo que para lograr estos objetivos es necesario desarrollar un robusto plan trilateralcon el fin de mover la agenda hacia delante.

Señaló que el plan de trabajo desarrollado por Estados Unidos identifica acciones concretas en tres áreas: acelerar el desarrollo de las principales fuentes de recursos, promover un intercambio energético y desarrollo económico y mejorar la seguridad, resistencia y confiabilidad de los sistemas energéticos norteamericanos.

La estrategia norteamericana de energía estará construida sobre los lazos existentes, dando beneficios a ambos, Estados Unidos y México, así como a Canadá. México actualmente es nuestro segundo mayor socio energético. Si reducimos la importación de energía del exterior del continente obviamente podemos crear trabajos, muchos y muy buenos, sostuvo el funcionario.

Hemos acordado llevar a un nuevo nivel la relación energética bilateral para generar beneficios mutuos y nuevas oportunidades a favor de nuestra seguridad energética, interconexión e integración de los mercados energéticos, así como para mejorar el desarrollo económico y el nivel de vida de nuestros países, dijo el secretario Coldwell.

El titular de la Sener recordó que México es el cuarto exportador de crudo a Estados Unidos, principalmente petróleo pesado, que es el adecuado para las refinerías ubicadas en Texas y Luisiana.

También destacó que 58 por ciento de las exportaciones de gas y 40 por ciento de las de petrolíferos de Estados Unidos tienen como destino México y que ambos países han desarrollado una importante infraestructura energética transfronteriza que aún tiene potencial para ampliarse y fortalecer la interconexión de los mercados energéticos.

Coldwell informó que en materia de hidrocarburos actualmente existen 17 gasoductos de internación de gas natural; se está promoviendo la construcción de dos más, mientras en electricidad el año pasado ambas naciones tuvieron un intercambio de energía eléctrica de 3 mil 781 kilovatios-hora entre importaciones y exportaciones a través de las 11 líneas de transmisión eléctrica que cruzan la frontera.

Sin embargo este comercio es todavía muy incipiente, en particular si se le compara con el que existe en hidrocarburos. Tenemos identificadas importantes oportunidades de inversión para compañías de los dos países, mismas que impulsamos desde el Consejo Nacional de Negocios de Energía México-Estados Unidos mediante el intercambio de información entre el sector público y el sector privado, comentó.

Acuerdan impulsar desarrollo e innovación
La relación energética bilateral de México y Estados Unidos se fortalece y hay confianza en llegar a nuevos estadios de colaboración en la materia, expresó el presidente Enrique Peña Nieto al recibir ayer en Los Pinos a Rick Perry, secretario estadunidense de Energía.

Durante ese encuentro, donde estuvo también el titular de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, se informó que ambas instancias acordaron trabajar conjuntamente en el fortalecimiento de la seguridad, confiabilidad y adaptabilidad de sus sistemas energéticos.

Asimismo, fomentarán el comercio, las inversiones y la infraestructura energética de los dos países e impulsarán el desarrollo e innovación de todos los recursos y tecnologías energéticas, desde fuentes convencionales hasta energías limpias.

Un comunicado de la Presidencia expone además que México y Estados Unidos impulsarán los trabajos del Consejo de Negocios de Energía bilateral aprovechando el diálogo entre el sector público y el privado en materia de competitividad, seguridad energética y desarrollo de talento en el sector.

Además, buscarán aumentar la interconexión de los mercados energéticos de los dos países; apoyarán estudios y proyectos que aumenten los puntos de internación de ductos de hidrocarburos, líneas de transmisión eléctrica transfronterizo y proyectos energéticos fronterizos.

También se coordinarán para hacer frente a temas como ciberseguridad y confiabilidad eléctrica para reaccionar ante contingencias que pongan en riesgo el suministro; cooperarán en el uso pacífico de la energía nuclear; tendrán intercambio de información, datos y mapas energéticos para la identificación de recursos.

México y Estados Unidos buscarán mayor acercamiento en materia de investigación, nuevas tecnologías limpias y desarrollo de recursos humanos.

En el comunicado se destaca que el gobierno mexicano se complace por el fortalecimiento de la relación energética bilateral, y confía en que esta visita lleve a un nuevo nivel de colaboración en materia energética entre ambos países.

Sondeo

¿Es suficiente el retiro de concesiones de taxis amarillos ante los actos de violencia de sus choferes?