méxico | 13 de Noviembre de 2018

El objetivo es consolidar la Región Maya como un corredor de desarrollo. Foto archivo La Jornada

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Luis Boffil / La Jornada
Ciudad de México, 13 de noviembre.- El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció una nueva amplia consulta nacional, a realizarse 24 y 25 de noviembre, para preguntar a ciudadanos no sólo si están de acuerdo con el Tren Maya, sino también con su política social, de apoyo a jóvenes y personas de la tercera edad, la nueva refinería en Tabasco y el proyecto para el Istmo de Tehuantepec.

Ayer, en una entrevista realizada antes de viajar a Ciudad de México, después de reunirse en Mérida con los gobernadores de Yucatán, Mauricio Vila; Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas; de Chiapas, Manuel Velasco, y de Quintana Roo, Carlos Joaquín, defendió el derecho a manifestarse de quienes marcharon el domingo en favor del nuevo aeropuerto en Texcoco. Cuando me manifestaba, nadie me silenciaba. Las marchas van a ser protegidas, dijo.

En vísperas de su cumpleaños 65 y a pregunta de los reporteros, pidió: que la naturaleza, el creador, la suerte me dé cuando menos seis años de vida, los que aspiro a estar en el gobierno. También definió: Yo ya no me pertenezco. Soy hombre de nación.

Confirmó que nuevamente la Fundación Rosenblueth, que es honesta y a la que le tenemos confianza, se encargará de organizar la consulta y afirmó que, a diferencia de la convocada para el nuevo aeropuerto de la capital, ahora sí defenderá sus proyectos, esto es sus ofertas de campaña, independientemente de lo que decida la gente.

La logística será la misma que la primera consulta y también se instalarán mil 73 casillas. Precisó que si la de octubre se financió por los diputados, ahora corresponde a los senadores de Morena apoyar de manera voluntaria.

Al preguntarle por qué se anunció el inicio de la obra para el 16 de diciembre, antes de tener los resultados de la encuesta, respondió: la verdad es que tengo encuestas y mucha confianza de que la gente va a votar en favor de que se construya el Tren Maya. Porque no perjudica a nadie; al contrario, beneficia a los habitantes del sureste, que son los más pobres de México. ¿Quién se opone a esto?

Por la tarde, el presidente electo difundió un video en el que se explica que además del tren se crearán varios centros urbanos para ordenar el territorio, controlar la expansión urbana, generar comunidades más inclusivas y mejorar los servicios básicos. El objetivo es consolidar la Región Maya como un corredor de desarrollo.

También se explicó que las zonas de desarrollo se financiarán mediante un fideicomiso de infraestructura y bienes raíces, que no genera deuda, en el que participarán inversionistas internacionales, ciudadanos, ejidatarios y gobierno.

Antes, en conferencia de prensa, el gobernador de Yucatán informó que el arranque de las obras será en Palenque, Chiapas, con un acto simbólico al que asistirá López Obrador ya como presidente.

Rogelio Jiménez Pons, próximo director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, explicó que cada uno de los estados que recorrerá el tren tendrá tareas específicas. Anunció que para el inicio del proyecto se han solicitado 6 mil millones de pesos.

Aclaró que para el Tren Maya se realizarán dos consultas, una a los pueblos originarios asentados en el trayecto y otra a la sociedad en general.

Anticipó que el ferrocarril incluirá vagones de carga, y que los de pasajeros tendrán tarifas económicas, para transporte de trabajadores, y de primera para el turismo.

Más tarde, López Obrador afirmó que la obra del tren no dañará al medio ambiente, además de que en la ruta se sembrarán casi 100 mil hectáreas de árboles maderables y frutales.

“Desde luego que los adversarios, la prensa fifí, siempre estará en nuestra contra. Tienen derecho a expresarse, pero pido réplica. Que así como se cuestiona e inventan cosas, pueda decir ‘no es cierto’”.

Refirió que, por ejemplo, el viernes, distintos medios inventaron que viajó antes a Campeche, a la presunta boda de su hijo Andrés y hasta ofrecieron detalles del supuesto lugar del enlace. En el periodismo se llama volar. Vuelan, vuelan, vuelan. Nos hemos convertido en la industria más próspera para ciertos columnistas, porque cada vez que nos cuestionan les va bien, reprochó.

Incluso en un tuit atribuyó a Carlos Alazraki la especie de la boda.