méxico | 13 de Septiembre de 2018

Mil 200 familias habitantes de la zona norte de la capital de Puebla fueron desalojadas la madrugada de ayer por riesgo de explosión, debido a una fuga de gas provocada por una toma clandestina. Foto La Jornada

Por

Por 

Martín Hernández Alcántara/ La Jornada de Oriente
Ciudad de México, 13 de septiembre.- Mil 200 familias habitantes de la zona norte de la capital de Puebla fueron desalojadas la madrugada de ayer por riesgo de explosión, debido a una fuga de gas provocada por una toma clandestina hecha por saqueadores de hidrocarburos en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La emergencia obligó a desalojar a 180 pacientes del Hospital Norte. La fuga ocurrió en la esquina de la avenida Tlaltepango con 104 Poniente, en la colonia Villa Frontera.

La mayoría de los vecinos comenzaron a retornar a sus casas ayer a la una de la tarde, por instrucciones del Sistema Estatal de Protección Civil.

Sin embargo, casi al mismo tiempo el Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla advirtió: ‘‘Es necesario que la zona afectada se mantenga sin habitantes hasta que los expertos comprueben que el gas no se encuentre en núcleos que puedan presentar alta explosividad’’.

Después de que se controló la fuga de carburante, autoridades estatales y municipales se contradijeron sobre el regreso de los desalojados a sus viviendas.

Protección Civil del gobierno estatal aseguró al mediodía que todavía se realizaban labores en la toma clandestina y se evaluaba el nivel de explosividad, mientras su homóloga del ayuntamiento capitalino dio luz verde para que la gente volviera.

Según los últimos reportes al cierre de esta edición, el gasoducto había quedado reparado, por lo cual los vecinos pudieron regresar a sus hogares.

La fuga comenzó a las tres de la madrugada y obligó a desalojar a entre 2 mil 500 y 3 mil personas que habitan o trabajan en las colonias Villa Frontera, Vicente Guerrero, Infonavit San Pedro, Central de Abasto, Villas del Marqués, San Gregorio y Venustiano Carranza, informó el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.

El desalojo transcurrió en calma y los cuerpos de bomberos, Seguridad Física de Pemex, Protección Civil y el Ejército Mexicano informaron casi a las ocho de la mañana que la toma había sido sellada.

Puebla ocupa el primer lugar nacional en tomas clandestinas en ductos de Pemex, así como en robo de gas licuado de petróleo, ilícito cuya incidencia creció 56 por ciento este año, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas. Este organismo sostiene que el mayor número de tomas clandestinas se concentra en la zona llamada triángulo rojo, en la región central del estado de Puebla, donde existe un mercado negro de gas robado que genera pérdidas de mil 102 millones de pesos al mes, según empresarios.