méxico | 13 de Septiembre de 2017

Familiares de personas desaparecidas recorren kilómetros y kilómetros en busca de "huesitos" de sus seres queridos, aunque al mismo tiempo temen encontrarlos. Foto Leopoldo Ramos / La Jornada

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Leopoldo Ramos, La Jornada

Torreón, Coah., 13 de septiembre.- A través de una carta que difundió en Facebook, la profesora de Secundaria Silvia Ortiz Solís recordó el cumpleaños 29 de su hija Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, desaparecida desde el 5 de noviembre de 2004, cuando estudiaba preparatoria y tenía 16 años.

“Estoy envejeciendo y no te encuentro; trato de cuidarme y me asombro de lo que aguanto caminando en los lugares de búsqueda”, expuso Ortiz, coordinadora del Grupo Víctimas por sus derechos en acción, donde se agrupan familiares de personas desaparecidas en la región Laguna de Coahuila que cada sábado acuden a ranchos y ejidos para buscarlos.

“Hoy es tu cumpleaños y la verdad no sé qué hacer, he sido lo más fuerte que he podido, trato de no llorar pues eso consume el alma. Cada día me levanto pensando en qué debo de hacer por ti. Me preguntan cómo le hago para soportar. Simplemente te pienso y confío en Dios. Estoy plenamente segura de que te volveré a ver, pues creo en Dios. No sé si es en esta vida, pero sé que te volveré a ver”, relató.

La madre de familia le contó a “Fanny”, como la llaman, detalles de la familia y del activismo que encabeza para buscar a los desaparecidos.

“Hija, te extraño tanto. Tu padre y hermanos también, te amamos. No faltas tú, te extrañamos hoy más que nunca. ¿Dónde estás? Hija, no te he encontrado, Michel (hermano) te busca y pregunta, ha tenido muchos problemas, por eso le dije: ya no lo hagas, pues tienes que pensar en tu hija, y él dice que no, que necesita hacerlo por ella también. Tu papá reprime una ira que brota a cada instante, no puede controlarla, también camina sin cansarse.

“Chris (su otro hermano) ahora está muy metido en la religión y confía en Dios con gran amor; él confía y más a lado de su bella esposa que le ha enseñado ese camino tan pleno. Renatita (sobrina) no te conoce pero ya quiere verte, que quiere ser grande para acompañarme a caminar en el campo a buscarte y buscar huesitos. Ahora somos buscadores con un grupo de personas maravillosas que sufren por encontrar también. Hemos encontrado mucho y algunos han regresado a casa. Es tan doloroso. Tenemos tanto miedo de encontrar a uno de los nuestros, ¿y por qué los buscamos? Porque los amamos. Ahora esto es lo que hacemos, buscar hasta encontrar”.

En su carta, Silvia dejó ver que se agota la esperanza de encontrar a su hija con vida. “Deseamos encontrarte en vida, pero ha sido tanto tiempo y la duda nos corroe. Nos dijeron hace un par de días que tú estás en el reino de Dios ahora. Pienso en ti, en el momento y en el dolor. Mi corazón se desgarra sólo de pensar. He decidido pensar en que si es así, estás en el lugar más bello que puede existir y que ya no sufres, que cuando me toque estar contigo te abrazaré hasta el cansancio. No sé dónde estás, queremos encontrarte como Dios diga y aceptaremos con amor; con vida, para sanarte cada herida, y si no, agradeciendo porque estás con él en su reino”.

Las familias de personas desaparecidas que forman parte de Grupo Vida recorren kilómetros de campo abierto y van a los sitios donde fuentes anónimas les informan sobre la posible existencia de restos humanos. En su búsqueda encuentran huesos y restos humanos. La Procuraduría General de Justicia del Estado hace el levantamiento correspondiente y los analiza en laboratorios especializados para trata de identificarlos.