mundo | 13 de Junio de 2017

Ha pasado casi cien años desde que surgieron los primeros tratamientos para el control de la diabetes. Foto La Jornada

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Ángeles Cruz Martínez, La Jornada

San Diego, Cal., 13 de junio.- Casi cien años han pasado desde que surgieron los primeros tratamientos para el control de la diabetes. Desde entonces se han desarrollado, al menos, 10 familias de medicamentos que actúan en diferentes órganos para regular los niveles de glucosa en la sangre, pero solo a partir de 2014 los científicos han logrado moléculas que también ayudan a prevenir riesgos cardiovasculares.

Las personas con diabetes tienen probabilidad 30 por ciento mayor de presentar falla cardiaca respecto de los individuos sanos.

Dichas complicaciones explican la mayor parte de la mortalidad en estos pacientes. Por eso la importancia de los hallazgos, presentados el lunes en la 77 Sesión Científica de la Sociedad Americana de Diabetes, que se realizó en esta ciudad.

Matthew Cavender, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte y uno de los líderes de una de las investigaciones, explicó que con fármacos conocidos como cotransportadores de sodio y potasio tipo 2 (SGLT-2, por sus siglas en inglés), que actúan a nivel del riñón, se encontró que además de llevar a los pacientes a niveles de control de su glucosa a 90 miligramos por decilitro (mg/dl) de sangre, se redujo 30 por ciento la falla cardiovascular en aquellos que ya habían tenido un infarto al corazón o evento cerebro vascular previo. En tanto, en los individuos sin este antecedente, la disminución del riesgo fue de 45 por ciento.

Estos productos, además, representan un parteaguas en el manejo de la diabetes, enfermedad que sólo en México es causa de más de 90 mil muertes al año. De acuerdo con los investigadores, el uso de las moléculas de esta familia ha demostrado otros beneficios, como la disminución de la grasa abdominal y de la presión arterial.

Los productos SGLT-2 salieron al mercado en 2014, con la novedad de ser los primeros cuyo mecanismo de acción se localiza en el riñón. Consiste en capturar la glucosa para eliminarla por la orina y evitar que regrese al torrente sanguíneo. Más de 10 mil pacientes participaron en las investigaciones que acreditaron los beneficios de la molécula y sirvieron de base para su aprobación por la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Hoy también se presentaron los resultados de otro proyecto, con 10 mil 433 personas de 27 países, México incluido, y luego de seis años de seguimiento, en quienes, de igual forma, se demostró la disminución del riesgo cardiovascular.

Antes, los medicamentos han tenido el beneficio único de bajar los niveles de azúcar en sangre, pero luego de que en 2008 se detectó que un producto aumentaba las complicaciones cardiovasculares y salió del mercado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que se investigara al resto de los fármacos.

Hasta ahora solo uno de la familia de incretinas que actúa en el intestino delgado, el sistema nervioso central y el páncreas ha documentado un beneficio parecido de reducir la falla cardiovascular.

En el caso del medicamento de la familia SGLT-2, desarrollado por el laboratorio farmacéutico Janssen, que con una tableta al día logra que los pacientes desechen 120 gramos de glucosa por la orina, y que en el mediano plazo reduzcan 5 por ciento de su peso corporal como beneficio adicional, además de bajar su presión arterial, representa para los investigadores una mejor perspectiva para el manejo de la diabetes, considerada epidemia mundial.

Significa, dijo Cavender, que menos personas llegarán a los hospitales a causa de un ataque cardiaco o accidente cerebro vascular, del que, si sobreviven, los deja con secuelas y un consecuente deterioro en su calidad de vida.

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