Baja California | 13 de Marzo de 2019

La actividad más reciente fue en San Felipe donde el titular de la SSPE se reunió con empresarios que le pidieron combatir la inseguridad en la zona. Foto SSPE

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La Jornada Baja California

Tijuana, 13 de marzo.- El secretario de Seguridad Pública Estatal, Gerardo Sosa Olachea, sigue atendiendo asuntos oficiales pese a que el pasado día 11 el gobierno del panista Francisco Vega de Lamadrid dio a conocer -en un comunicado de prensa- que a principios de mes renunció al cargo "por cuestiones de salud". En el texto señaló el propio funcionario que el jefe del Ejecutivo decidirá "lo conducente al respecto".

También en un comunicado, la SSPE informó que ayer 12 de marzo Sosa se reunió con el Consejo Desarrollo Económico de San Felipe, Mexicali, cuyos integrantes "reconocieron los avances en materia de seguridad en la entidad y el puerto, y pidieron reforzar los operativos con la presencia de policías municipales y estatales, sobre todo en lo que se refiere a los robos y la venta de droga, hechos que han afectado al sector comercial" del lugar donde también les preocupan las extorsiones.

Según el boletín, los empresarios -encabezados por James Peter Ingegno- pidieron a Sosa Olachea "fortalecer la estrategia operativa para atacar los robos, hecho que afecta directamente el patrimonio de las familias que dependen del sector comercial"; él respondió que se implementaron "patrullajes especiales de la Policía Estatal Preventiva, además del reforzamiento de los sistemas de videovigilancia colocados en puntos estratégicos del Puerto, como en el Malecón y la entrada a San Felipe".

Los motivos de la salida

El todavía funcionario informó en el boletín de su renuncia que por la "agenda intensa" que ha atendido desde hace 16 meses su salud está afectada por haber dejado un tratamiento: "Indicó que de 2007 a 2009, tuvo tratamiento de quimioterapia de linfomas en la garganta, quedando controlado por completo en 2010", refirió y en el mismo texto Gerardo Sosa aseguró que desempeñó su cargo "con honorabilidad, siempre buscando el bien común de los ciudadanos de Baja California".

De acuerdo con fuentes bien informadas, el gobernador Francisco Vega le pidió la renuncia al secretario de Seguridad Pública luego de que recibió la visita de miembros de agencias federales de Estados Unidos, para informarle que hay una investigación en ese país en torno a un hijo de Sosa Olachea, apodado "El H", por presuntos nexos con integrantes del crimen organizado.

La advertencia de los agentes estadunidenses no fue la primera que recibió Kiko Vega pues a principios de este año, bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador, un mando del Ejército en Mexicali le hizo el señalamiento, pero el mandatario panista se resistió a creerlo.  

Granadas, drones y manta

En julio del año pasado, en un domicilio de Tecate propiedad del funcionario cayeron dos granadas de fragmentación desactivadas y atadas a drones, lo que según el mismo Sosa Olachea provenían de miembros del crimen organizado. Lo atribuyó al resultado de "las estrategias contra la delincuencia", pues sostuvo que en los últimos meses se habían realizado "decomisos importantes" de droga y armas.

Unos días después, también en Tecate, desconocidos colgaron una manta con un mensaje dirigido a Sosa Olachea sobre la presunta participación de su hijo en actividades delictivas.