Baja California | 13 de Marzo de 2019

Impactos de bala en la camioneta blindada de Fortino Heredia Villegas. Foto

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Redacción La Jornada

Valle de San Quintín, B.C., 13 de marzo de 2019.- El empresario agricultor Fortino Heredia Villegas y dos de sus trabajadores sufrieron un atentado a balazos con armas de alto poder, en el Rancho “El Olivo”, delegación de Vicente Guerrero del Valle del Valle de San Quintín.

Fortino salvó milagrosamente la vida, al refugiarse en su vehículo blindado, pero resultaron heridos dos trabajadores, uno en la cabeza y otro en el hombro, por lo que tuvieron que ser trasladados en ambulancia a hospitales de la zona para su atención.

Los hechos ocurrieron a las 20 horas de ayer, en Calle Agricultura sin número, Ejido Chula Vista. Según testimonio, dos o tres personas armadas con fusiles A-K47 irrumpieron en los campos de cultivo de Fortino Heredia Villegas, donde 17 trabajadores y nueve guardias de seguridad desarmados, cuidaban del rancho, alrededor de una fogata.

“De repente escuchamos las detonaciones, pero pensamos que eran cohetes, hasta que empezaron a rebotar de un muro donde está montado un transformador; en ese momento nos dimos cuenta que dos  o tres personas estaban a unos 70 metros y desde ahí nos estaban disparando”, dijo Heredia Villegas.

“Fue cuando yo corrí y me subí a mi camioneta, ya arriba vi que dos hombres me disparaban directamente, pensé en escapar, pero al darme cuenta que también le estaban disparando a mis trabajadores, decidí dar reversa y logré atajar con la unidad a uno de ellos, pero aún desde el piso seguía disparando”, señaló.

A uno de los agresores se le acabó la carga de su arma y huyó, pero el que cayó, a pesar de que traía dos armas largas, fue sometido y atado por los guardias de seguridad privada que llamaron al 911 y lo entregaron a las autoridades.

Heredia Villegas dijo que desde ahí llamaron a las policías municipal, ministerial, a la Policía Federal Preventiva, al Ejército y a la Marina, mientras se mantuvieron unidos cuidándose unos a otros por temor a un nuevo atentado.

Los primeros en llegar fueron los municipales que lo invitaron a subirse a la patrulla, pero por seguridad se mantuvo dentro de su camioneta hasta que llegó el ejército alrededor de las nueve de la noche. Entonces decidió salir del vehículo.

El rancho donde ocurrieron los hechos apenas había sido restituido el jueves 7 de marzo por un juez a Fortino Heredia Villegas, luego de que su hermano Librado lo había despojado de la propiedad. Por ello se encontraba resguardándolo junto con 17 trabajadores voluntarios.

“De hecho desde esa fecha la gente de ‘Libradito’ se había dedicado a hostigarlos, pero no habían entrado debido a que había puesto unas barreras en el acceso, sin embargo, las tuvieron que quitar para permitir que la policía hiciera rondines de seguridad”, comentó la víctima.

Fortino Heredia Villegas dijo que no tiene enemigos en ninguna parte, menos en el Valle de San Quintín, sin embargo, reconoció, que últimamente ha tenido dificultades con su hermano menor, el abogado Librado “Libradito” Heredia Villegas.

Con temor por su vida, la integridad de su familia y de sus trabajadores, solicitó la intervención expedita de las autoridades preventivas, ministeriales y judiciales, para deslindar responsabilidades.

LOS ANTECEDENTES:

Fortino informó que su hermano Librado regresó al Valle el 13 de enero de 2019, después de una larga ausencia, y desde entonces ha tratado de dividir a la familia y quedarse con sus negocios y los que tiene con su padre, Librado Heredia, mediante el uso de la violencia, apoyado por policías y autoridades locales.

Dijo que, aunque se trata de un problema familiar, lo preocupante de la situación es que su hermano no ha recurrido a la Ley, sino a gente armada, la violencia y el soborno de autoridades y policías para despojarlo de su casa, ranchos, propiedades, dinero, vehículos y de otros bienes en el Valle de San Quintín.

A la balacera ocurrida este martes por la noche, explicó, anteceden dos agresiones más: una el ocho de febrero, en el Predio 58, dedicado al cultivo de fresa, en donde entró con gente armada, y la otra el 19 de febrero, cuando lo despojó del Predio 85, donde está instalada una planta desaladora, en donde individuos armados lesionaron a 12 trabajadores.

Fortino Heredia consideró muy lamentable que su hermano se escude en el apellido y buen nombre de su padre, a quien mantiene virtualmente secuestrado, y en el dinero de éste y de las empresas, para comprar conciencias y sobornar autoridades, para actuar en contra de su propia familia.

Hizo un llamado a las autoridades para que investiguen y deslinden responsabilidades, a fin de evitar que la situación escale a niveles lamentables.