Baja California | 12 de Noviembre de 2018

Vecinos del fraccionamiento Playas de Tijuana, acusaron a los centroamericanos de provocar inseguridad. Foto Antonio Maya

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Antonio Maya 
Tijuana, 12 de noviembre.- Vecinos del fraccionamiento Playas de Tijuana, acusaron de provocar inseguridad a un grupo mayormente conformado por personas de la Comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexuales e Intersexuales (LGBTI), de la Caravana Migrante, que llegaron ayer procedentes de Mazatlán, Sinaloa.

Hace un mes, miles de personas migrantes salieron principalmente de Honduras, El Salvador y Guatemala, con el objetivo de llegar a la frontera norte de México para solicitar asilo al vecino país ya que en la mayoría de los casos han sido víctimas de violencia por parte de grupos criminales.

Explicaron que decidieron adelantarse para evitar la discriminación de que son víctimas frecuentemente y así reducir la posibilidad de incidentes. El plan B de la mayoría es que si Estados Unidos no les da asilo, se quedarán en Tijuana.
 

Por la tarde de ayer 75 personas de la comunidad LGBTI y un grupo de diez personas conformado por mujeres con sus hijos llegaron a la Central Camionera de Tijuana. A su arribo fueron trasladados a una casa ubicada en la calle Olas Altas en la sección Coronado de Playas de Tijuana, por personal del Instituto Nacional de Migración (INM).

Ahí vecinos de la vivienda donde llegaron los migrantes, le manifestaron su inconformidad a los procedentes de Centroamérica ya que argumentaron que la presencia de ellos podría “ocasionar inseguridad” a los habitantes de la sección Coronado.

“Queremos saber cuál va ser la protección para los vecinos, que va a proceder, ¿cuánto tiempo esas personas van a permanecer aquí? Bajo qué condiciones, qué características y bajo qué garantías para nosotros, para nuestros hijos, para todos los que vivimos aquí”, expresó, la presidenta de la Asociación Vecinos Playas de Tijuana, Patricia Elena Juárez Hernández.

Uno de los integrantes de la caravana, de nombre César Mejía, explicó, que decidieron que el grupo de personas de la comunidad LGBTI fueran los primeros en llegar a Tijuana para solicitar asilo en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, ya que de esa manera sus derechos humanos no se verían agraviados, aunque no específico cuando acudirán a la garita peatonal del Chaparral para pedir refugio al vecino país.

Una de las colonas que dijo llamarse Virginia Lombroso de Sotelo, sostuvo una discusión con César Mejía debido a que ella se encontraba en desacuerdo con que los centroamericanos habitarán el inmueble con el número 725, incluso exhortó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), y al INM a que reubicará al grupo de 85 personas de la caravana.

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