méxico | 12 de Julio de 2018

Los mandatarios ofrecieron apoyar la estrategia de seguridad, la renegociación del Tlcan y el plan de austeridad, y aunque manifestaron inquietud por la desaparición de delegaciones, confirmaron que en algunas entidades hay hasta 50. Foto Carlos Ramos Mamahua / La Jornada

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Alma E. Muñoz y Néstor Jiménez / La Jornada

Ciudad de México, 12 de julio.- La Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) convino en trabajar de manera conjunta con el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y acordó apoyarlo en el plan de austeridad, la nueva estrategia de seguridad y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan).

Durante una reunión de alrededor de dos horas y media, el virtual presidente electo aseguró que este primer encuentro al que asistieron 30 gobernadores -solo con la ausencia de Jaime Rodríguez Calderón, de Nuevo León, y Aristóteles Sandoval de Jalisco- dijo que fue de respeto, sin controversias ni reclamos.

En rueda de prensa al concluir la reunión privada, López Obrador pidió a los mandatarios estatales su colaboración para descentralizar las dependencias federales.

Sobre la reforma fiscal, dijo que se trabajará con las leyes actuales pero ofreció no generar nuevos impuestos.

Les explicó que iniciará su administración con pocas reformas porque quiere acreditar primero al gobierno y “queremos dejar para mediano plazo la realización de reformas de fondo”.

Ante las inquietudes de gobernadores por la desaparición de delegados estatales del gobierno federal, indicó que forma parte de su plan de austeridad y resaltó que, cuando les informó a los mandatarios que había estados hasta con quince delegados, los gobernadores les detallaron que en algunas entidades hay hasta 50 en total. Su plan contempla que solo habrá un coordinador por cada estado.

López Obrador también mencionó que a los mandatarios les dijo que él ganó la elección porque la población quiere que se acabe la corrupción.

Les pidió participar en la estrategia de seguridad y les dejó claro que no utilizará al gobierno federal “con propósito de castigo ni para tomar represalias en contra de gobernadores”.

En la reunión que se llevó a acabo en el auditorio Bernardo Quintana del Colegio de Ingenieros Civiles de México, también abordó el tema de la elección en Puebla, y dijo que se convino el que sea el Tribunal Electoral el que resuelva porque es un asunto que no está acabado.

Por parte del equipo de López Obrador participaron los próximos secretarios de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de Hacienda, Carlos Urzúa y el futuro jefe de la oficina de la presidencia, Alfonso Romo.