méxico | 12 de Marzo de 2015

Activistas e integrantes del comité de apoyo a Yakiri exigieron acabar con el machismo y los feminicidios, en imagen de 2014
Activistas e integrantes del comité de apoyo a Yakiri exigieron acabar con el machismo y los feminicidios, en imagen de 2014 Foto Roberto García Ortiz

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Notimex

Ciudad de México, 12 de marzo.- Las mujeres defensoras de los derechos humanos de la población femenina en México enfrentan retos particulares debido a su condición de género, expuso ante la ONU la activista mexicana Cristina Hardaga Fernández.

En una sesión celebrada en la ONU en el marco de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, Hardaga Fernández, del organismo Jass (Asociadas por lo Justo), indicó que las defensoras de derechos de la mujer enfrentan mayores retos que los hombres.

“Las defensoras de los derechos humanos de las mujeres continúan enfrentando ataques, obstáculos, acoso e intimidación porque desafían las construcciones sociales de los roles de género”, expresó.

En la reunión, moderada por el subsecretario general de la ONU para los derechos humanos, Ivan Simonovic, Hardaga manifestó que en México, y en general en la región de Mesoamérica, los ataques a las defensoras tienen además una alta tasa de impunidad.

La activista enumeró varias de las vertientes que diferencian el trabajo de las defensoras mexicanas de derechos humanos del de hombres que realizan la misma labor.

“Vemos que cuando los defensores de derechos humanos hombres reciben amenazas y agresiones la comunidad responde apoyándolos para que continúen su labor, en tanto que la respuesta general a la agresión de una defensora de parte de su familia y la sociedad es decirles que se lo buscaron”, apuntó.

Asimismo, al lidiar con amenazas graves a su integridad física, los hombres son reubicados con relativa facilidad en otras entidades o comunidades. Las mujeres aceptan la reubicación sólo si viajan con su familia, lo que en general no entienden las autoridades.

“A menudo las autoridades les dicen que la reubicación no es un viaje familiar”, expresó Hardaga, quien funge como coordinadora de interlocución estratégica y política mesoamericana de JASS, un organismo de defensa de las mujeres fundado en 2002 y con operaciones en 27 países.

Por otra parte, integrantes de distintas organizaciones sociales y civiles y la delegación mexicana que asisten a los debates del 59 periodo de sesiones de la Comisión, conocida como CSW59, mantienen un diálogo fluido.

La presidenta de la delegación oficial, Lorena Cruz Sánchez, y la representación mexicana ante la ONU, abrieron todos los canales de diálogo para empujar la defensa de los derechos logrados en los últimos 20 años.

Durante varios días las organizaciones sociales han hecho reiteradas demandas a la delegación, como incluir en el discurso oficial la situación de las defensoras de derechos humanos, las periodistas y las indígenas, lo que se incluyó en el discurso y las negociaciones bilaterales con distintas representaciones.

Asimismo, durante la entrega del “Premio de Justicia Social” a Charlotte Bunch, creadora de la campaña de los 16 días contra la violencia, la galardonada dijo que las mujeres deben estar en el centro de la agenda y tomarse en serio todos los problemas que les afectan como la violencia, la discriminación y la exclusión.

Bunch dijo que es necesario trabajar para lograr la igualdad y la mejora en la vida de la mujer, pero que ese cambio debe venir desde las mismas mujeres, no desde los gobiernos.

La primera en decir que los derechos de las mujeres son también derechos humanos, explicó que su trabajo y activismo recibió influencia del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y por su incursión en el espacio político, donde había poca presencia femenina.

“Yo hablé desde mi propia experiencia, desde lo que yo sentía como mujer al ser excluida, y de hablar con otras mujeres y ver que sucedía lo mismo. Entonces decidí trabajar en ese tema para que las mujeres estuvieran en el centro de la agenda, porque no puede ser de otra forma”, manifestó Bunch.

En la ceremonia estuvo acompañada por Lydia Alpizar, directora general de la Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo (AWID), y Bisi Adele-Fayemi, activista nigeriana fundadora del Fondo de Desarrollo para las Mujeres de África.