Baja California | 12 de Enero de 2018

Pobladores de la zona aseguran que el lugar sirvió a bandas del crimen organizado para tirar cadáveres; se encuentra en una ruta que atraviesa el poblado de La Calentura y comunica San Quintín con el Valle de la Trinidad y, por extensión, con San Felipe. Foto cortesía

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Antonio Heras, La Jornada

Mexicali, 12 de enero.- La localización de una fosa clandestina en las inmediaciones del cerro Las Chichis, en la zona kiliwa de Baja California, ocurrió mientras las autoridades investigaban el secuestro del propietario de un hotel ubicado en el poblado Valle de la Trinidad.

El miércoles 20 de diciembre de 2017, casi a la medianoche, un grupo armado irrumpió en varias habitaciones del hotel y realizó disparos.

El dueño del establecimiento se escondió durante unos minutos, los suficientes para hablar por teléfono con su hermano y su esposa y avisarles lo que estaba pasando. Cuando pensó que el incidente había concluido salió de su escondite, pero fue secuestrado por el comando.

En los cuartos se encontraron huellas de sangre y casquillos percutidos de armas largas, por lo que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) investiga si algunos de los huéspedes también fueron secuestrados.

Ya no supimos nada de él (el propíetario del negocio) ni de quienes estaban en los cuartos, a los que vinieron a buscar, narró uno de sus familiares.

La madrugada del jueves 21 de diciembre, los familiares del empresario presentaron una denuncia en la delegación de la Policía Ministerial del Estado, pues su pariente ya no se encontraba en su negocio y tampoco contestaba el teléfono.

El domingo 31 de diciembre, mientras se buscaba al hotelero en parajes de la zona, los brigadistas descubrieron en la ladera del cerro un cuarto y una construcción similar a la de un pozo, pero con la entrada más grande. Dentro encontraron osamenta y, semienterrado, el pie derecho de un hombre.

El hoyo se encuentra en las faldas del cerro y tiene una profundidad de aproximadamente ocho metros y cuatro de ancho.

Pobladores de la zona aseguran que ese lugar sirvió a bandas del crimen organizado para tirar cadáveres, pues se encuentra en una ruta que atraviesa el poblado de La Calentura y comunica San Quintín con el Valle de la Trinidad y, por extensión, con el puerto de San Felipe. Cerca de donde se encuentra la fosa, aseguran, está el camino que suelen utilizar los delincuentes.

–¿Crimen organizado? –se le inquiere a uno de los lugareños.

–Eso todos lo saben –responde después de un breve silencio.

El terreno, preparado para dar inicio a la búsqueda

Los trabajos para llegar al fondo de la fosa estaban programados para iniciarse la mañana de ayer, con la participación de expertos forenses y peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), personal de Protección Civil y bomberos, en presencia de observadores de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, integrantes de la asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California y familiares de víctimas y desaparecidos.

La tarde de ayer quedó preparada una rampa de 16 metros de profundidad a un lado de la fosa, donde las autoridades esperan localizar restos humanos.

–¿Creen que el cuerpo de su familiar esté ahí? –se le pregunta a un pariente del empresario.

–Ojalá que no, que pronto lo encontremos. Seguimos buscando y hay confianza en que la investigación avance, pero el pie encontrado es reciente y no podemos descartar nada.

En Baja California, 328 hombres y mujeres han entregado muestras de material genético con la intención de localizar a 220 desaparecidos en los cinco municipios de la entidad, de acuerdo con un reporte de una organización civil fechado el 15 de diciembre pasado.

Aunque se trata de datos conservadores, las muestras de sangre de familiares corresponden a 33 víctimas en Ensenada (ocho de Valle de la Trinidad), 123 en Tijuana, 47 en Mexicali, nueve en Playas de Rosarito y ocho en Tecate.