Baja California | 11 de Octubre de 2017

En Mexicali, activistas han protestado contra la construcción de la desaladora. Foto Luis Arellano Sarmiento / archivo La Jornada Baja California

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Andrés Tamariz

Tijuana, 11 de octubre.- La propuesta de certificación y financiamiento de la planta desaladora en Playas de Rosarito, publicada por el Banco de Desarrollo de América del Norte (BDAN) en diciembre de 2016, indica que “La línea de crédito quedará afectada de manera irrevocable al Fideicomiso de Administración y Pago y estará garantizada por el Estado de Baja California mediante la afectación del Impuesto Sobre Remuneraciones al Trabajo Personal”.

¿Por qué informa el BDAN que quedará enajenado el impuesto al trabajo personal antes que la sociedad y los diputados de Baja California estén enterados? Da por un hecho algo que meses después el gobernador Francisco Vega enviará como proyecto a la Cámara de Diputados. Esa negociación del gobierno del estado fue de espaldas a los ciudadanos y legisladores. El proyecto a la Cámara no indica que es algo ya negociado y acordado.

Kiko tramita crédito para empresa privada
Una de las cosas que el gobierno estatal expone como la gran ventaja de las Asociaciones Público Privadas (APP) es que la empresa ganadora es la responsable de aportar la inversión. Es evidente que el gobernador negoció con el BDAN y acordó dar en garantía lo recaudado por el impuesto a las remuneraciones personales, garantías que no estaban estipuladas. ¿En base a qué fundamento Kiko negocia modificaciones a lo ya licitado y se compromete a otorgar garantías con dinero público?, ¿un servidor público negocia modificaciones a un contrato para que una empresa privada gane más dinero?   

Agua para San Diego
El documento indica que el proyecto busca llevar agua a San Diego, situación que Kiko y su gobierno niegan enfáticamente señalando que ese proyecto era “algo de hace muchos años”. A continuación reproducimos el texto del BDAN elaborado hace apenas 10 meses “con la primera etapa del proyecto se espera abordar el problema del abastecimiento de agua en México, mientras que la segunda etapa permitirá atender la misma problemática en el condado de San Diego, California”.

“La segunda fase del proyecto no está contemplada en este estudio”.

Es la indicación que señala el documento. Se presume que la razón por la que el BDAN no aborda la segunda fase del proyecto es porque tiene por cierto que el agua de la segunda etapa será para San Diego. Sin embargo, el hecho de que la Comisión Estatal del Agua (CEA) ya se comprometió a comprar el agua de ambas etapas, implica que el BDAN no está considerando debidamente el riesgo de un incumplimiento de pago de la CEA.