Baja California | 11 de Octubre de 2017

Prototipos de muro construidos en la frontera de Tijuana-San Diego Foto Alberto Elenes

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Alberto Elenes

Tijuana, 11 de octubre.- La señora María Magdalena Palacios vive a unos cuantos pasos del límite de México con Estados Unidos aquí en la ciudad de Tijuana, pero desde el 27 de septiembre pasado ha sido testigo de la gran cantidad de movimiento de maquinaria y seguridad rompieron con la tranquilidad del otro lado de la frontera, son las empresas que comenzaron a construir los ocho prototipos del muro fronterizo.

Relata que durante este tiempo en territorio mexicano la policía prohíbe permanecer a cualquier persona, los corren. “Antier o antiantier, como dos días nos dejaron sin agua, porque nos estaban robando el agua, se oía la bomba aquí y el chorro del otro lado”, nos relata la señora.        

Desde hace aproximadamente 16 años ha vivido en la colonia Rancho Escondido, justo frente a la malla divisoria que el presidente Donald Trump pretende sustituir por un nuevo muro que detenga la migración ilegal a Estados Unidos.

“¿Usted cree que sí detenga este muro a la gente? – Pues cómo no, es así. - ¿Por qué? – Pues para brincarla se imagina lo alto, y lo hacen porque son muy prepotentes el americano. Para qué se hacen patos, si Estados Unidos ha crecido por la mano del mexicano, si no, no estuvieran tan avanzados”.

Es originaria de Tijuana, asegura que donde vive es un lugar tranquilo, desde hace mucho no hay migrantes que intenten cruzar ilegalmente a Estados Unidos por esta zona en la que constantemente circulan vehículos y sobrevuelan helicópteros de la Patrulla Fronteriza.

Pero la construcción del “muro de Trump”, como algunos le llaman, podría no detener el flujo migratorio, existen otros factores que sí lo han hecho en el pasado, fue durante la crisis económica que abarcó el 2008 al 2011 y que afectó al país de las barras y las estrellas, recuerda el politólogo y director de la carrera de derecho de Cetys Universidad, Alfredo Estrada.

“En esos  años, en la administración del presidente Barack Obama, la cantidad de mexicanos repatriados era mayor a la que se estimaba que estaban llegando allá y no tiene nada que ver los muros, era la economía, es decir, se corre la voz entre la gente que va y viene y dicen ahorita no hay mucho trabajo allá, entonces algunos de ellos optan por no cruzar e ir a buscar”.

La construcción del muro no es un asunto que espante, al menos no esta parte de la frontera, explica el maestro quien refiere que en la actualidad hay algunas zonas entre Tijuana y San Diego en donde hay hasta tres murallas.

“La mayoría de la gente cruza por la frontera con una visa legal y se internan, y ya simplemente no regresan por lo menos por un tiempo, es un fenómeno económico que se está tratando de aparentar que se puede detener con una muralla física”.

Este catedrático considera que el muro es meramente un simbolismo para el consumo del electorado estadunidense al insistir sobre la existencia de los muros actuales.

“Muy consciente está el presidente Trump que es un símbolo que no le importa a él que sea una muestra hostil, porque va dirigido a sus electores y como tal, es un símbolo político y en México hay quien lo reciente como tal”.

Quién se mantiene firme en su postura contra el muro es el gobierno mexicano, quien se siente ofendido de una actitud que no es de “amigos”, como dice serlo Estados Unidos de México.

Hace un par de semanas la cónsul general de México en San Diego, California, Marcela Celorio Mancera, declaraba en un evento en el Colegio de la Frontera Norte (Colef) que “entre socios y amigos no se hacen este tipo de cuestiones, entonces nos oponemos rotundamente a la construccion del muro”.

Datos del Instituto Nacional de Migración a través de su delegado en Baja California, Rodulfo Figueroa revelaba que la tendencia del cruce ilegal de México a Estados Unidos ha ido a la baja comparado con el 2016.

“Menos mexicanos están cruzando (a Estados Unidos), sin duda hay mayor bienestar en México, hay más empleo, hay más trabajo, entonces yo creo que ese tipo de cosas son las que han apoyado a reducir el número de personas”, declaró el funcionario federal.

La semana pasada habían dos prototipos ya construidos en la zona designada, un tercero a penas comenzaban a levantarlo, pero esta semana ya hay un total de cinco, dos de ellos de concreto, otro es similar al que existe en la frontera de Israel, un cuarto muro es parecido al que se localiza en la zona de playas de Tijuana y el quinto ejemplo de muro es mitad de concreto y mitad de acero.

Los ocho muros deberán estar terminados a más tardar el 27 de octubre, sin embargo y según lo que establece el contrato, el gobierno estadunidense podría elegir un ganador o determinar por no seleccionar a ninguno de estos ocho prototipos.

Las empresas que no resulten ganadoras podrán decidir por dejar esos muros ahí en el lugar o retirarlos.

Lo cierto es que hasta la fecha, al gobierno que encabeza Donald Trump negocia con los legisladores la aprobación del presupuesto para la construcción de esta muralla que pretenden sea colocada a lo largo de toda la frontera con México.