méxico | 11 de Septiembre de 2019

El dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Francisco Cervantes, aseguró que la actualización del IEPS traerá "cosas muy negativas a la agroindustria". Foto Guillermo Sologuren / archivo La Jornada

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Julio Gutiérrez y Susana González / La Jornada

Ciudad de México, 11 de septiembre.- La propuesta gubernamental de elevar uno de los impuestos que se aplican a refrescos y bebidas endulzadas, contenida en el paquete económico 2020, tiene consecuencia directa en el poder adquisitivo de la población más pobre, afirmó ayer la casa de bolsa Intercam.

En la Miscelánea Fiscal para 2020 el gobierno federal planteó que el impuesto especial sobre productos y servicios (IEPS) a refrescos se incremente 8.54 por ciento, para pasar de 1.17 a 1.24 pesos por litro, señaló Intercam.

El gobierno defiende dicho gravamen con la premisa de que su objetivo es reducir los niveles de obesidad.

"Desafortunadamente, el IEPS a los refrescos tiene consecuencias en el poder adquisitivo de la población. Es precisamente a las personas con nivel más bajo de ingresos a quienes afecta directamente ese impuesto", advirtió.

La institución financiera agregó que dicho aumento podría tener consecuencias en los estados financieros de las empresas que embotellan refrescos, como KOF, de Coca-Cola, debido a que los costos por la bebida se incrementan y actualmente la economía mexicana se encuentra en desaceleración y bajo consumo.

"Aunque la estrategia de las embotelladoras es implementar el aumento de precios desde antes, consideramos que el riesgo de ejecución es más elevado que en ocasiones anteriores, debido al entorno económico, pues se espera un bajo dinamismo en la economía mexicana para el resto del año y 2020. Al mismo tiempo, el consumo ha perdido fuerza", agregó.

Aunque el presupuesto todavía no ha sido aprobado, la institución financiera detalló que hay una alta posibilidad de que la propuesta sea instrumentada. "Eso tendrá un impacto ligeramente negativo en los resultados de las embotelladoras", apuntó.

No obstante, dijo, las embotelladoras han logrado sortear la implementación de esos impuestos en el pasado. Por ejemplo, en 2018, cuando la contribución pasó de un peso a 1.17 pesos por litro, los volúmenes de ventas se mantuvieron creciendo.

Intercam sostuvo que, pese a ello, en un entorno de desaceleración económica y bajo consumo, los costos de empaquetar refrescos para las firmas especializadas puede ir al alza, y eso tendría impacto en sus ventas.

Consecuencias "muy negativas": Concamin
Por su parte, el dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concamin), Francisco Cervantes, aseguró que la actualización del IEPS traerá "cosas muy negativas a la agroindustria".

En cambio, las organizaciones El Poder del Consumidor y Salud Justa calificaron de "valiosa" dicha actualización.

La decisión "manda un mensaje claro e inequívoco de que la salud ocupa un lugar importante en la agenda del actual gobierno" y rompe con la parálisis en políticas de salud pública que prevaleció particularmente en el sexenio de Enrique Peña Nieto, indicaron.

Según Cervantes, el hecho de que el IEPS se comenzara a aplicar a refrescos, bebidas azucaradas y alimentos con alto contenido calórico desde el sexenio anterior, propiamente a partir de 2014, cuando entró en vigor la reforma fiscal, fue "para no meter el etiquetado".