Baja California | 11 de Septiembre de 2017

Parque Solar Quilapilún, la mayor planta fotovoltaica de la Región Metropolitana en Chile Foto InvestChile

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Mireya Cuéllar

Tijuana, 11 de septiembre.- A unos días de que la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección Ambiental del Sector Hidrocarburos (ASEA) determine si autoriza la reconversión de la regasificadora que IEnova –filial de Sempra Energy– tiene en Ensenada, la empresa solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que apruebe otro proyecto en Baja California: La Rumorosa Solar, una planta fotovoltaica.

En cumplimiento de la ley que obliga a las empresas a hacer públicos estos proyectos, Energía Sierra Juárez Holding (ESJH) –perteneciente a IEnova México– informó el pasado 4 de septiembre en un desplegado en la prensa local que la Semarnat recibió para evaluación de impacto ambiental un proyecto para construir y operar una planta fotovoltaica en el municipio de Tecate.

En cuanto a la reconversión de la planta de Ensenada (de regasificación a licuefacción), durante la audiencia pública obligatoria especialistas y vecinos señalaron que existen serias deficiencias que ponen en riesgo a los habitantes, el medio ambiente y la infraestructura que la rodea.

El director general del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Gustavo Alanís, recordó que los vecinos del complejo habitacional Bajamar –que colinda con la planta de IEnova– iniciaron pláticas con la empresa a finales del año pasado, pero ésta se negó a llegar a un acuerdo pese al daño económico y los riesgos que implica la instalación de un complejo que maneja gas.

Las conversaciones con vecinos, propietarios y residentes de Bajamar terminaron en julio pasado. Según Alanís, las autoridades recibieron estudios que demuestran la muy alta vulnerabilidad de las personas que viven en las inmediaciones de la regasificadora Energía Costa Azul (ECA) –que cambiaría de nombre a ECA Licuefacción– y, en caso de que le otorguen el permiso, podrían interponer un recurso de revisión o un juicio de nulidad.

Alanís agregó que tener una regasificadora prácticamente en el patio de tu casa implica para más de mil 500 habitantes de Bajamar no solamente un peligro inminente, sino también un riesgo económico, porque se volvió imposible continuar con la construcción de un desarrollo turístico.

Los residentes y dueños de Bajamar también pidieron a IEnova que, a fin de cumplir estándares internacionales de seguridad, la planta incluyera un área de amortiguamiento de 2.5 kilómetros, a lo que ECA tampoco accedió. Cuando se anunció la reconversión de la planta se dio a conocer que una filial de Petróleos Mexicanos participa en el proyecto, pero no se conocen detalles.

Durante una presentación, Darcel Hulse, quien fue presidente de Sempra en 2005, reconoció que las terminales de combustible deben estar a cuando menos mil 600 metros de los centros de población o infraestructura crítica para evitar accidentes y otros problemas. Hoy día, ECA ni siquiera reconoce la necesidad de mantener esta distancia entre su planta y Bajamar.

Alanís señaló que ante la solicitud de reconversión de IEnova, las autoridades mexicanas deben aprovechar la oportunidad de hacer cumplir los estándares internacionales reconocidos por la propia Sempra en California.

Además, advirtió, los inversionistas corren el riesgo de que su proyecto se empantane por no cumplir a cabalidad medidas contra impactos ambientales y sociales. Ahí están Dragon Mart, Tajamar y Cabo Pulmo, recordó.

Para la instalación de Rumorosa Solar, IEnova requerirá desmontar 143 hectáreas de matorral desértico micrófilo. En la zona también hay especies de flora amenazadas, como el palo fierro, y animales en peligro, como el tlalcoyote (tejón norteamericano).