Baja California | 11 de Agosto de 2018

Jesús David García Muratalla, asistía a la secundaria general número 16 Sor. Juana Inés de la Cruz, donde curso el primer año con buen promedio de aprovechamiento Foto Antonio Maya

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Antonio Maya

 

Tijuana, 11 de julio.- Vestidos con playera o camisa blancas, amigos y familiares de Jesús David García Muratalla asistieron a la funeraria Latinoamericana para velar al menor de 13 años que fue asesinado el miércoles pasado a manos de un ladrón de celulares. Y este sábado lo sepultaron.

“De blanco venimos porque él era una persona pura, un ángel. Un angelito que apenas estaba usando sus alas y se las cortaron. Para nosotros que lo conocíamos y vivíamos con él era un niño de bien, no estaba maleado, estudioso, muy inteligente”, expresó, Carlos Alfredo Orozco Muratalla, primo hermano de Jesús David.

El 8 de agosto pasado Jesús David fue víctima de un asalto en el parque del fraccionamiento Villas de Baja California. En el forcejeo, cuando se resistía a que le robaran su celular, recibió dos tiros a quemarropa; uno en el área del abdomen y otro en el corazón, este último lo mató instantáneamente, narró Jonathan, hermano del muchacho asesinado.

El día del incidente, el menor le pidió permiso a su madre para ir con una amiga al parque que se ubica a dos cuadras de su vivienda “casi no salía, era un niño sano estudioso, que no tenía malicia, él iba a la escuela de ahí a su casa y de su casa a la escuela, eso hacía”, dijo, Carlos Alfredo Orozco.

Carlos apuntó: “se supone que el parque es un lugar seguro para que jueguen los niños y se diviertan a gusto. En el parque se supone que es donde la gente juega futbol, corre... Y qué se vivan ese tipo de inseguridades”.

Jonathan relató a La Jornada Baja California, que ese miércoles alrededor de las cuatro de la tarde una amiga de Jesús se acercó a la casa donde ellos viven “venía llorando... era lágrimas y desesperación” para decirle a Edgar Ramón García -hermano mayor de Jesús y Jonathan- “que mi hermano había muerto, que un señor le había disparado. Fuimos y vimos el cuerpo, le hicimos preguntas a la muchacha sobre las características y cómo iba vestido el sujeto pero no supimos quién era”.

“Hay dos versiones de los vecinos: la primera que el bato -el victimario- llegó, le preguntó la hora a mi hermano y se quedó el bato como viendo, esperando el momento para darse el tirón con mi hermano, tumbarlo, dejarse ir contra mi hermano. La segunda es que el celular que quería era de la muchacha y que mi hermano la defendió”.

De acuerdo con Jonathan el celular de Jesús terminó tirado y agentes  de la Procuraduría General de Justicia (PGJE) lo tienen porque le enseñaron una fotografía

“cualquier asesinato lo publican como uno más, y peor si hay detonaciones. Pero en este caso es un niño inocente y como éste caso me imagino que hay muchos. Él no es una víctima del narcotráfico él es una víctima de la inseguridad que estamos viviendo en Tijuana”, expresó, Carlos Alfredo Orozco.

“A él lo ataco no el narcotráfico, a él lo ataco la inseguridad que estamos viviendo en Tijuana”,  expresó, Jonathan.

Jesús David García Muratalla, asistía a la secundaria general número 16 Sor. Juana Inés de la Cruz, donde curso el primer año con buen promedio de aprovechamiento, y estaba por ingresar a segundo año.