méxico | 11 de Julio de 2018

La mayor sanción fue para Uber, que entre otras anomalías, viola la ley del consumidor y se rige por la normatividad de Amsterdam, Países Bajos y en lengua inglesa. Foto La Jornada Baja California

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Susana González G. / La Jornada

Ciudad de México, 11 de julio.- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) multó con 6 millones 484 mil pesos, en conjunto, a Uber, Easy Taxi y Cabify, por publicidad engañosa, cláusulas abusivas e incurrir en probables transgresiones a los derechos de consumidores que contratan sus servicios.

Dichas empresas que ofrecen transporte privado personal a través de plataformas electrónicas ya fueron notificadas de las sanciones económicas, pero la Profeco aclaró que “aún no han quedado firmes, es decir que aún pueden ser impuganadas”.

La mayor multa se impuso a Uber por 3 millones 974 mil pesos, en tanto que a Easy Taxi se le sancionó con un millón 810 pesos y a Cabify con 700 mil pesos.

La dependencia detectó que los contratos de adhesión de estos proveedores “contienen prestaciones desproporcionadas, inequitativas y abusivas en perjuicio de los consumidores; aunado a la difusión de publicidad engañosa, a través de la cual ofertan un “servicio seguro” de transporte, lo que contraviene sus términos en los que establecen condiciones que los deslindan de cualquier responsabilidad legal”.

Uber viola la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) al no señalar un domicilio, teléfono y demás medios de contacto en el país para aclaraciones o reclamaciones por la aplicación de cobros de servicios adicionales sin la autorización expresa del consumidor (tarifa de reparación, limpieza o cargos por objetos olvidados).

Incluso establece que para solucionar cualquier controversia entre los usuarios y la proveedora, ambas partes deberán someterse al arbitraje o a la mediación establecidos en la legislación de Amsterdam, Países Bajos y en lengua inglesa.

En cuanto a su publicidad, la Profeco mencionó que como consecuencia del procedimiento que inició contra Uber, esta plataforma ya modificó la publicidad que contravenía las disposiciones legales de protección al consumidor.

En cuanto a Cabify, su contrato establece que el usuario exonera a la empresa de cualquier responsabilidad derivada del servicio de transporte, ya sea civil o penal, determina unilateralmente que las tarifas cobradas no serán reembolsables y advierte que éstas tendrán un costo mayor variable cuando el servicio tenga más demanda, pero no define qué criterios utilizará para fijarlo.

Sobre Easy Taxi, la Profeco encontró que “no se hace responsable de daños o perjuicios, que pudieran ser ocasionados por el mal uso de la información de los equipos de Easy y del usuario en caso de que un tercero vulnere la seguridad e ilícitamente utilice la información, así como aplicación de prácticas coercitivas y desleales”.

Señaló que sus frases publicitarias como “Pedir un taxi nunca fue tan sencillo”, no acreditan la veracidad, claridad y exactitud, siendo sujetas a comprobación, lo que no fue realizado.