cultura | 11 de Julio de 2017

Retrato de Alicia Galant, 1927, óleo de Kahlo incluido en Frida Kahlo: me pinto a mí misma, exposición que sólo aborda la faceta pictórica de la artista, sin ninguna implicación acerca de su vida. Se puede visitar en el recinto de avenida México 5843, La Noria, Xochimilco. Foto José Antonio López

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Merry MacMasters, La Jornada

Ciudad de México, 11 de julio.- La "fridomanía" no tiene para cuándo acabar, expresa Carlos Philips Olmedo, director del Museo Dolores Olmedo, dueño de la mayor colección –26– de obra de Frida Kahlo (1907-1954) en el mundo, que constantemente es solicitada para exposiciones.

Después de más de 18 meses de no contar con esas piezas, éstas regresan al recinto para exhibirse, junto con 10 más de coleccionistas particulares, con el título Frida Kahlo: me pinto a mí misma, exposición abierta al público el pasado 6 de julio, día del 110 aniversario de su natalicio.

Con motivo de esa ausencia, Philips Olmedo explica: “Tenemos que reconocer que Frida es una embajadora relevante de México, sobre todo en la parte plástica y cultural. Los estatutos lo dicen claramente: la razón de la aportación al fideicomiso es para que el pueblo de México y el mundo conozcan la obra de Diego Rivera y Frida Kahlo, y que ayudemos a promover la cultura mexicana. Entonces, sí la tenemos (la obra) en México, sin embargo también debemos pensar en el mundo.

"Ni modo, son quizá la pintora y el pintor más solicitados en el extranjero. Que si es por su iconografía o su fama como mujer liberada, no me importa, es la que quiere el mundo. Si la llevamos ayuda al prestigio de México, porque les damos algo de qué hablar que no sean los balazos o el tráfico de drogas".

Rusia la pide de nuevo

En entrevista con La Jornada, Philips Olmedo adelanta: "Ahorita tenemos solicitudes para exposiciones de aquí a 2021. Rusia quiere de nuevo, también Corea, China, Hungría, Nueva Zelanda, Australia, Japón y Estados Unidos. Llega el momento en que tienes que escoger dónde".

La colección del Museo Dolores Olmedo tiene obras icónicas de Frida: La columna rota (1944), El hospital Henry Ford (1932), Retrato de Luther Burbank (1931), Mi nana y yo (1927), Autorretrato con máscara El camión (1927), el cual recuerda el terrible accidente que sufrió de adolescente y la dejó lesionada de por vida. "Te piden todas las obras, no alguna específica". Y añade: "para una exposición base de Frida no puedes no tener esta colección".

Me pinto a mí misma está integrada por 36 piezas, entre pintura y dibujo, aunque faltan por colgarse las que actualmente se exhiben en el Museo de Arte de Dallas, incluidas en la muestra México 1900-1950: Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco y la vanguardia, que concluirá el 16 de este mes, que son de un coleccionista particular.

Philips Olmedo explica que la finalidad de Me pinto a mí misma es mostrar a doña Frida como pintora, sin entrar en discusiones ni cuestionar los diferentes aspectos de su vida.

El título de la muestra viene de una frase de la artista en su diario: "Me pinto a mí misma, porque soy lo que mejor conozco". Abre la exposición el óleo Autorretrato con changuito (1945), junto con dos grandes fotografías de la pintora tomadas, una de muy joven por su padre, Guillermo Kahlo, y la otra por el estadunidense Nicholas Murray.

Un retrato de la madre del ingeniero Eduardo Morillo Safa recuerda quién fue su mecenas, pues llegó a tener más de medio centenar de "Fridas". Tras su muerte en los años 50 del siglo pasado, "parte de su colección fue vendida a doña Lola. Supe que la otra la fueron vendiendo después. Lo que pasa es que en esa época un retrato de ella valía siete u ocho mil dólares. Es hasta los años 70 que Frida empieza a brincar, en mucho gracias al movimiento feminista", apunta Philips Olmedo.

Espacio para la selfie

El paso entre las dos salas que albergan las obras está concebido para tomarse una selfie. Escrita en el piso, pero al revés, está la famosa frase: Pies para qué los quiero si tengo alas para volar, que sí se puede leer correctamente al mirar el techo donde se colocó un espejo, escenario montado para retratarse.

A lo largo del recorrido se escucha el tic tac de un reloj por uno de estos instrumentos en uno de los dibujos de Kahlo.

Philips Olmedo asegura que el total de obras que Kahlo hizo son 143, entre pintura, dibujo y un mural efímero en una cantina, que es muy poco en contraste con Rivera, a quien se le calculan 3 mil 500 creaciones. Aparte de los murales hizo más de 3 mil obras de caballete.

(El Museo Dolores Olmedo se ubica en avenida México 5843, La Noria, Xochimilco).