Baja California | 11 de Marzo de 2018

Raúl Monter, ex dirigente estatal y municipal del PAN en la década de los 90, expresó la semana pasada que es una burla para la militancia que no haya democracia en el partido. En la imagen, panistas inconformes antes de entrar al Consejo Nacional del PAN, el 18 de noviembre. Foto Roberto García Ortiz

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Erick Muñiz / La Jornada

Monterrey, 11 de marzo.- Aún no se celebran las elecciones para renovar 42 diputados locales y 51 alcaldes, y el Partido Acción Nacional (PAN) ya pierde votos mediante la desbandada de sus más destacados militantes, quienes recalan en Morena principalmente, aunque también en Movimiento Ciudadano y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El líder del blanquiazul en Monterrey, Miguel Ángel García; los ex alcaldes de Monterrey Margarita Arellanes y Adalberto Madero, los diputados locales Karina Barrón, Laura Paula López y Ángel Barroso, y los ex diputados locales Francisco Bustillos y Arturo Benavides son apenas una muestra.

También dejó el partido Iván Garza, quien hace dos años fue candidato a la alcaldía de la capital y busca repetir, además de Miguel Ángel García, ex alcalde de San Nicolás y el empresario Álvaro Suárez, cuyas aspiraciones por ser candidato a la alcaldía de San Pedro no se concretaron.

El argumento de los ex panistas para iniciar el éxodo es unánime: todos acusan a un grupo de controlar al partido y asignar las candidaturas de forma arbitraria, pues en seis de los siete municipios metropolitanos, los más importantes del estado, se acordó (con el visto bueno del Comité Ejecutivo Nacional) que fuera el consejo estatal el que designara a los candidatos, sin contienda interna.

En los tres meses recientes, la sangría de panistas incluye también a por lo menos mil 200 militantes de tres municipios metropolitanos, quienes manifestaron su apoyo a Morena, cuyo abanderado presidencial es Andrés Manuel López Obrador.

El ex diputado local Arturo Benavides presentó este viernes su renuncia en el Comité Ejecutivo Estatal del PAN, y con él también lo hará toda su estructura política de unos 300 militantes del municipio de Guadalupe, señala un comunicado del dimitente.

"Si vienen a sumar, aquí tienen lugar"

Esa renuncia se suma a la de Miguel Ángel García, líder del partido en Monterrey y ex alcalde de San Nicolás, quien también se unió a Morena el pasado 6 de marzo después de negociar con Yeidckol Polevnsky, presidenta de ese instituto político.

La misma Polevnsky, durante un acto celebrado en Apodaca en enero, anunció que otros 300 militantes panistas de ese municipio se sumaban a las filas morenistas. Si vienen a sumar y a dar lo mejor de sí para México, aquí tienen lugar y las puertas están abiertas, expuso la dirigente nacional de Morena.

Iván Garza, quien fue candidato del PAN al municipio de Monterrey en las elecciones inmediatas anteriores, prometió al partido naranja sumar a sus seguidores. Adalberto Madero, ex alcalde panista de Monterrey, hizo lo propio con el PVEM cuando anunció que sería su candidato. Ambos buscan ganar la alcaldía regia actualmente encabezada por el priísta Adrián de la Garza, quien se propone relegirse. Por el PAN competirá Felipe Cantú, también ex alcalde de Monterrey.

“Tomo la decisión de renunciar a Acción Nacional, porque no hay oportunidades, no hay piso parejo, y sobre todo no hay una certidumbre que tengan los aspirantes para competir. Renuncio a una militancia de 20 años para no convalidar el dedazo en el proceso para designar candidato a la alcaldía regiomontana”, expresó Iván Garza.

Adalberto Madero terminó con 23 años de vestir la camiseta panista, con la cual fue alcalde de Monterrey, diputado local y senador. “Todo el PAN está siendo manipulado únicamente por tres personas: el senador Raúl Gracia; Víctor Pérez, ex alcalde de Santa Catarina, y Zeferino Salgado, ex alcalde de San Nicolás, quienes han convertido al PAN en un ente antidemocrático conformado por gente sumisa.

Estos tres personajes solamente favorecen a sus favoritos e incondicionales, ya que buscan servirse del partido y los puestos que logran acomodar, sin dar oportunidad a otros perfiles, aseguró Madero –uno de los personajes públicos con mayor presencia popular, de acuerdo con encuestas locales– al entregar su renuncia en la sede estatal del partido.

El interés de Raúl Gracia y sus dos socios, Víctor Pérez y Zeferino Salgado, es superior al interés de una institución; ellos sólo buscan beneficios personales, ellos se reparten los cargos en Nuevo León, declaró Madero a los medios de comunicación tras entregar su renuncia al PAN.

Margarita Arrellanes, ex alcaldesa de Monterrey, manifestó en su carta de renuncia presentada el 6 de enero que existe una crisis de liderazgo en Acción Nacional. La forma de conducción del partido tomó un rumbo incorrecto y exiguo, y se vislumbran intereses particulares y ególatras.

Principios olvidados

El señalamiento no es nuevo. El empresario Álvaro Suárez, quien buscó ser alcalde de San Pedro bajo las siglas blanquiazules, expresó en diciembre pasado: Las puertas de Acción Nacional han continuado cerradas, estos seudoliderazgos han secuestrado al partido y se han olvidado de los principios que (lo) fortalecen, se han encargado de contratar a personas que las puedan controlar, que puedan hacer negocios, gente que no tenga las capacidades y entre más ignorantes para Acción Nacional será mejor.

El descontento se da incluso entre panistas destacados sin aspiraciones electorales, como Raúl Monter, ex dirigente estatal y municipal en la década de los 90. Al acudir a votar a la sede del PAN en Monterrey la semana pasada, indicó que es una burla para la militancia y la ciudadanía que no haya democracia en el partido.

Si eso hacen con uno que ha tenido más de 33 años de militancia, qué no harán con la ciudadanía: los dirigentes están olvidándose de la gente.

Los diputados locales Karina Barrón y Ángel Barroso desertaron del blanquiazul para formar parte de la bancada independiente, restándole fuerza al PAN frente al PRI.

"No pasa nada, el partido se limpia"

Mauro Guerra Villarreal, dirigente estatal del PAN, consideró que las recientes renuncias de cuadros políticos no son motivo de preocupación, sino parte de una cuestión que abona más en pro de un partido que va en contra de actos de corrupción.

Explicó que la salida de Adalberto Madero Quiroga, ex alcalde de Monterrey; Margarita Arellanes o Iván Garza se dan en un contexto donde sus figuras han sido cuestionadas.

Para Guerra Villarreal, es mentira que el partido sea manipulado por figuras como el senador Raúl Gracia o alguien más, ello al decir que el PAN le eligió a él como líder estatal con el apoyo de la militancia.

Aquí nadie manipula al PAN, ya que tenemos perfiles firmes y hasta ciudadanos y todos tienen voz y voto; la toma de decisiones se basa en trabajo con la Comisión Permanente nacional donde son 40 consejeros a definir los cuadros, señaló.

Raúl Gracia, considerado por los ex panistas como el poder detrás del trono, estimó que la purga de militantes será benéfica: Creo que el partido se está limpiando, es como cuando un cuerpo toma una purga. Hay cosas como las toxinas que hacen daño al cuerpo. Cuando las toxinas salen, entonces se fortalece, dijo.

“Al final –agregó– los resultados del 1º de julio nos darán la razón.”